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“Neruda debió haberme visto como un ‘cabro chico’”

José Miguel Varas, escritor chileno, recuerda cuando Pablo Neruda decía: “un día publicarán mis calcetines”. Dice que el poeta era nostálgico, comelón y rara vez malhumorado. Asegura que el mejor homenaje que el mundo le puede dar al Nobel es leerle

Publicada 30 de septiembre 2004, El Diario de Hoy


Biógrafo. José Varas será el que de la apertura el III Festival de Poesía que se realizará en el país Foto EDH

Adda Montalvo
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com


La conferencia del chileno José Miguel Varas será el plato fuerte del III Festival Internacional de Poetas Homenaje a Pablo Neruda, que se inaugurará el lunes 4 de octubre.

VIDA conversó –vía correo electrónico– con el amigo y biógrafo del Premio Nobel de Literatura, sobre los tres libros que escribió acerca del poeta, de algunos detalles de la relación que tuvo con él y de lo que será su participación en el país.

¿Cómo conoció al líder de la poesía latinoamericana?
Conocí a Pablo Neruda el 12 de agosto de 1952 alrededor de las 7:00 de la noche. Lo establezco con rara precisión porque nuestro encuentro fue en un escenario montado sobre un camión y ante una multitud de unas cinco mil personas.
Era el acto público de recibimiento a Neruda, a su regreso al país (Chile) después de tres años de exilio. Fui uno de los oradores de ese mitin, en representación de la Alianza de Intelectuales de Chile, organización fundada por el propio Neruda a comienzos de los años 40.
En esa época, yo era un locutor de radio de 24 años, escritor, algo engreído, sectario y no muy simpático.

¿Qué les hizo ser amigos?

Después de aquel primer encuentro, hubo otros. Me invitó a su casa y me recibió con gran cordialidad, lo mismo que su esposa de ese entonces: Delia del Carril (La Hormiga). Conversamos largamente, muchas veces de política, de escritores... ¡qué sé yo! Me tocó entrevistarlo en dos o tres ocasiones.

¿Cómo fue su amistad con él?
Fuimos amigos, sin duda, pero cuando se me pregunta por el grado de amistad, me sobrevienen dudas. Uno no quisiera vestirse con el falso prestigio de “amigo íntimo” del poeta. Neruda tuvo siempre muchos amigos, pero me parece que el calificativo de “íntimo” debe reservarse para los que compartieron sus experiencias juveniles y hasta de la infancia.
Había una distancia de 24 años entre él y yo. Debe haberme visto como un “cabro chico”, pero eso nunca lo hizo notar ni le impedía en lo más mínimo hablarme con tal confianza, pedirme opiniones sobre asuntos literarios, pedirme información política. Esa amistad se mantuvo, pese a las distancias, hasta su muerte en 1973.

Perfil
Nació en Santiago de Chile el 12 de marzo de 1928.
Desde muy joven José Luis se dedicó a las letras.
Conoció a Pablo y desde entonces entabló una larga amistad con el poeta. Tiene publicados al menos 15 libros de diferentes géneros como cuento, novela, reportajes y biografías. Entre sus publicaciones pueden mencionarse Cahuín (1956), Las Pantunflas de Stalin (1990), Cuentos de la Ciudad, entre otros. Además de las obras dedicadas al Premio Novel de Literatura: Neruda y el Huevo de Damocles, Nerudario y Neruda Clandestino.

Libro. Obra del exponente chileno.

¿Cuál libro de Neruda le gusta más?
Desde la adolescencia el libro de Neruda que más me gustó, que sigo releyendo y que más me impresiona hasta hoy, es Residencia en la Tierra. Es una poesía dramática, con elementos de surrealismo, que gira en torno a las grandes interrogantes metafísicas que asaltan al ser humano desde que inicia su residencia en este tierra.

¿Mencionaría algún libro del poeta que considere muy bueno, pero poco conocido?

No uno, sino varios de los libros que escribió Neruda en los años 70 han sido escasamente leídos y comentados.
La suya es una obra tan caudalosa que de hecho la mayoría de sus lectores se ha quedado con los 20 poemas de amor, la Residencia, el Canto General, Los versos del capitán. Entre los siete libros que aparecieron después de su muerte, destacaría Elegía (inicialmente Elegía de Moscú), una imagen reflexiva, desolada y de penetrante belleza sobre las esperanzas forjadas en torno a aquel mundo. Y por soltura y tono humorístico, diferente a otros de sus libros, vale la pena leer Defectos escogidos.

¿Cuál de las tres biografías que ha escrito le satisface más?

Nerudario, que a través de crónicas, anécdotas y retratos de sus amigos más cercanos, configura una cierta imagen del personaje. Mi último libro Neruda clandestino es un reportaje algo novelado, sobre el año que Neruda pasó oculto en Chile, mientras la policía lo buscaba.



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