Yanci
Pérez
El Diario de Hoy
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El canto de los mariachis inició alegremente el
día dedicado a San Miguel Arcángel. Una alborada y una serenata
ofrecida por la Tercera Brigada de Infantería precidieron la misa
que, como de costumbre, la policía migueleña celebra en
honor de su protector.
Patrono también de San Miguel, cuyo pueblo se esmera, año
con año, con el festejo en su nombre, instituido por Luis de Moscoso,
porque la fundación de la ciudad coincidió con la celebración
del santo, quien además es el guardián de los lustrabotas.
Una diana anunció ayer el inicio de la misa. El párroco
Emilio Rivas dio la homilía, le acompañaron varios sacerdotes
de las iglesias de la ciudad y los seminaristas de la escuela menor de
San Miguel Arcángel.
Al momento de las ofrendas, los oficiales presentaron respetuosamente
una imagen del Arcángel Miguel, un arreglo floral y un uniforme
como símbolo del trabajo diario que desempeñan.
El padre Rivas llamó a los uniformados a ser mejores agentes cada
día, para beneficio de la comunidad y enfatizó que para
la iglesia es un orgullo el hecho que la corporación tenga como
patrono a San Miguel Arcángel.

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