elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Un equipo con dos caras

El Águila desnudó las debilidades de un seleccionado juvenil que se prepara para las eliminatorias que inician en 15 días


Publicada 30 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Apareció.Álex Campos anotó el cuarto gol aguilucho, ante una selección sub 20 que no puso mayor resistencia. Foto EDH

Mario Posada
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

La selección Sub 20 que ayer perdió 4-1 ante Águila mostró dos caras diametralmente opuestas. Una, desubicada, con una defensa que otorgó muchos espacios y se tragó las cuatro anotaciones aguiluchas.

Y la otra, el equipo que jugó durante los primeros 24 minutos del complemento antes de que el árbitro Óscar Muñoz suspendiera el partido por la fuerte lluvia que azotó San Miguel, que se paró más fuerte sobre el terreno de juego, que se aplicó en la marca y, sobre todo, que logró horadar la portería migueleña en una ocasión.

Recién se cumplía el 15’ cuando Fabio Azebedo tomó un balón en los linderos del área y sacó un raquítico disparo que pegó un extraño bote antes de llegar a las manos de Henry Hernández y que se coló en la meta nacional para el 1-0. La apertura del marcador a esas alturas del encuentro no hizo más que presagiar una goleada sobre la Selecta juvenil.

Inicia el castigo

El presentimiento tomó fuerza cuatro minutos más tarde, cuando Darío Larrosa, con un exquisito toque sobre la barrera, ponía el 2-0 luego de cobrar un tiro libre.

La escuadra aguilucha, que incluyó a los jugadores que últimamente no han visto acción, se tomó en serio el partido. Sumado a que los seleccionados juveniles le facilitaron la labor, temerosos a la hora de pelear el balón.

José “El Negro” Ochoa era el que más se ofrecía cuando los azules recuperaban el balón.
Pero sus pases raras veces encontraron a un receptor bien ubicado. Así, Nelson Reyes, sobre quien pesan las esperanzas del ataque nacional, y Carlos Calderón eran fácilmente absorbidos por Salamanca o Paredes, bien relevados por Arnold Cruz.

Divorcio. La selecta aún muestra muchos vacíos. Foto EDH

Azebedo puso el 3-0 al 38’, al sacar un derechazo desde unos 30 metros, que se coló en el ángulo superior derecho de la meta nacional y en el que Hernández poco pudo hacer.

Las marcas de la zaga salvadoreña no lograban entenderse, poniendo en evidencia la falta de conjunción entre el atunero Guillermo Parada, recientemente incorporado, con el resto.

La cuarta anotación local llevó la firma del “Murciélago” Campos, quien, aprovechando un nuevo desatino de la zaga cuscatleca, logró colarse hasta el área y, sin marca, le ganó el mano a mano a su compañero en Águila, Hernández.

Para el segundo tiempo, la cosa pintó mejor para la azul. Su fútbol se volvió más pulcro y ordenado.

Reacción

El técnico Acevedo mandó a Dulce, Hernández, Henríquez y Posada, en sustitución de Ayala, Parada, Reyes y Gómez, respectivamente. Los jugadores de refresco le dieron una nueva fisonomía a la Selección Nacional.

Lo que se reflejó al 59’, cuando Henríquez aprovechó un desdoble ofensivo y con un toque raso venció a Juan José Gómez Del Cid, tercer portero del Águila.

Diez minutos más tarde, y bajo una fuerte tormenta que convirtió el engramillado en un inmenso charco, el encuentro fue suspendido a petición del técnico migueleño, para proteger la integridad física de los jugadores.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW