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El Dalai Lama visita el país

Agenda apretada. El líder tibetano se reunirá a las 10:30 con el Presidente Saca. Después almorzará en un restaurante italiano. No es vegetariano.Dormirá en el Hotel Hilton Princess

Publicada 29 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

El futuro.
La foto de esta niña costarricense ha recorrido el mundo a través de las agencias de noticias. Cuando sea grande, seguramente recordará este momento. Foto EDH

Ciro Granados
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Desde las 7:40 de la mañana de hoy, el nombre de Tenzin Gyatso quedará escrito en los archivos de Migración.

Mejor conocido en el mundo como el Dalai Lama (Océano de Sabiduría, en lengua tibetana), Tenzin es el líder espiritual de los habitantes del Tíbet y de quienes se consideran amigos de su causa y de su religión.

Vendrá, por primera vez a El Salvador, con la finalidad de estrechar lazos y seguir promulgando su mensaje de paz.

El Salvador es uno de los amigos de la causa tibetana desde que comenzó el exilio del Dalai, en 1959, cuando las tropas invasoras de China continental arribaron a este pueblo. Nuestro país se pronunció en contra de esta militarización y desde entonces comenzó la unión.

Y en honor a esta fraternidad es que el Dalai viene... con una agenda tan apretada que apenas tendrá tiempo para descansar.

Fuego espiritual.
Las llamas estaban en las cercanías del Museo de los Niños, en San José, Costa Rica. En El Salvador, el visitante recibirá un reconocimiento de la Asamblea Legislativa “por ser amigo de la paz”. Foto EDH

Del aeropuerto saldrá directo hacia el Hotel Princess, porque a las nueve de la mañana lo espera el alcalde capitalino, Carlos Rivas, para entregarle las llaves de la ciudad.
Luego, a las 10:30 se encontrará con el Jefe de Estado Antonio Saca con quien conversará durante media hora.

De las once hasta las 11:15 este Premio Nobel se reunirá con el ex mandatario Francisco Flores. Y de ahí saldrá, rápidamente, para dictar la primera charla con la comunidad budista salvadoreña.

A la 1:15 de la tarde será hora de almorzar. Lo invitará el canciller, Francisco Laínez, y estarán en el restaurante Bon Gustatio, en la Colonia San Benito. El menú: comida italiana. El Dalai no es vegetariano, “come todo lo que la vida le pone en su plato”, según dijo una de las organizadoras de la visita.

Luego se entrevistará con Beat Rohr, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y a las cuatro de la tarde concluirá su agenda con otra conferencia en el Hotel Radisson que terminará a las 5:30 p.m.
Dormirá en el Princess.


Religiosos elevarán plegaria por la paz

El Dalai Lama reunirá a religiosos de diversas denominaciones para elevar una oración al cielo por la paz del mundo.

A la espera.
Tenzin Gyatso escucha a estudiantes después de haber dictado una charla denominada “Ética para el nuevo milenio”, en la universidad de Costa Rica. Foto EDH

El encuentro se realizará en la iglesia San José de la Montaña a las 10:30 a.m.
Convergerán los budistas, representados por su líder; los practicantes del rito judío; musulmanes, católicos, cristianos, de la fe Bahai, bautistas, luteranos y anglicanos.

El que los integrará es un hombre de 69 años que representa, para los tibetanos, el decimocuarto Dalai Lama.

Fue reconocido como la reencarnación del anterior líder cuando apenas tenía dos, en 1937. También es una encarnación Avalokitesvara, el buda de la compasión.

Nació en una pequeña villa en el noreste de Tíbet llamada Taktser.

Al convertirse en Dalai, su nombre fue cambiado a Jetsun Jamphel Ngawang Lobsang Yeshe Tenzin Gyatso (Santo Señor, Gloria Gentil, Compasivo, Defensor de la fe, Océano de Sabiduría).
La ceremonia de entronización fue el 22 de febrero de 1940, en Lhasa, capital de Tíbet.
A los 25 completó los estudios del doctorado en filosofía budista después de haber sido examinado en tres universidades monásticas.

Desde 1959 fue llamado a asumir el poder político total de su pueblo, después de que unos 80 mil soldados chinos invadieran su tierra. Decenas de miles lo acompañaron al exilio, en Dharamsala, India. Ganó el Premio Nobel de la Paz en 1989.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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