elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Dos ahogadas y una lesionada en accidente

San Miguel. Cayeron a un barranco de unos 50 metros y se hundieron en el río Grande Una niña está hospitalizada

Publicada 26 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Labores de rescate. Los lugareños se unieron a los cuerpos de socorro para el rescate de las ahogadas y el auto que se hundió en el río Grande de San Miguel. Foto EDH

Henry Santos
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com

El paseo se frustró. Ayer por la mañana, Morena Herrera salió acompañada por una amiga y su hija para hacer unas compras, pero los frenos del automóvil en que viajaban fallaron, y cayeron a un precipicio de unos 50 metros estrellándose contra las aguas del río Grande en San Miguel.

Según declaraciones de vecinos, antes de caer las mujeres lograron sacar por una ventanillas a la hija de Herrera, de tres años y medio, quien se encuentra hospitalizada en un centro de salud privado en la cabecera departamental.

El accidente fue en un sector de la colonia Jardines del Río de donde eran residentes.
La acompañante de Herrera sólo fue identificada por los vecinos como Ana.

Rescate


Según testigos, Herrera perdió el control del auto que patinó a orillas del precipicio y cayó.
“Yo alcancé a escuchar los gritos y el estruendo, cuando llegué al lugar vi a la niña que estaba entre unos bejucos desmayada y la saqué, cuando vi los cuerpos, iban corriente abajo”, narró Carlos Adalberto Morales, uno de los testigos.

Los vecinos avisaron a las autoridades, que se movilizaron para efectuar el rescate de los cuerpos.

Debido a la fuerte corriente del río aumentada por las últimas lluvias, se hizo imposible detener los cadáveres o sacar el vehículo.

Gracias a la intervención de la Fuerza Armada, que prestó un helicóptero, se logró localizar los cuerpos que flotaban en el río tres kilómetros al sur del lugar del sitio del accidente.

Fue notoria la colaboración de la comunidad, que se unió a la búsqueda y rescate de los cuerpos; ellos aún no se recuperan de la pérdida. Herrera era muy conocida, ya que daba clases en un centro escolar cercano.

Los vecinos hicieron un llamado a las autoridades para que coloquen una barda en el lugar del accidente. “Si por lo menos hubiera un murito en el lugar, no se habrían caído al río”, dijo Francisco Lovo, amigo de las víctimas. Los cuerpos fueron trasladados a Medicina Legal.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW