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Entregan cuatro mil viviendas

Santa Ana. Usaid donó más de 15 millones y medio de dólares para construir las obras. Se benefició en especial a los damnificados por los terremotos de 2001

Publicada 25 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Trabajo en equipo. Los beneficiarios trabajaron como ayudantes de un albañil y fueron dirigidos por arquitectos de Care. Foto EDH

Nathalie Villarroel
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com

El sueño de miles de familias se hizo realidad. La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, (Usaid) donó 15,557,391 dólares para la construcción de 4,075 viviendas.

La obra se extendió a 37 municipios de siete departamentos bajo la coordinación de la Cooperativa Americana de Remesas al Exterior (Care).

Distribución de las viviendas
- La construcción de las viviendas se inició en mayo de 2001 y finalizó en septiembre de 2004
-Las casas están levantadas en un espacio de 51.60 metros cuadrados de área techada y 46.80 metros cuadrados construidos.
- Las construcciones son de bloques de concreto, constan de dos habitaciones, sala comedor cocina, área de lavado con pila y letrina.
-Las familias han sido apoyadas con los procesos jurídicos para la legalización de sus tierras.

Las ONG Fundación para el Desarrollo (Fundesa), Fundación Salvadoreña para la Reconstrucción y el Desarrollo (Redes), Fundación Salvadoreña de Apoyo Integral (Fusai), Visión Mundial y Fundación de Apoyo a Municipios de El Salvador (Fundamuni) actuaron bajo la modalidad de asocio.

Las viviendas se construyeron en el período de mayo de 2001 a septiembre de 2004. Con las nuevas estructuras se logra dar un salto en la calidad de vida en zonas rurales de los municipios, al brindar techo seguro y los servicios básicos de agua y electricidad.

Esfuerzo

Los beneficiarios pusieron literalmente manos a la obra. Durante el proceso de construcción fueron asesorados por los albañiles y los arquitectos contratados por Care que paso a paso los guiaron en sus asignaciones. “Las personas de buena gana ayudaron con el transporte de materiales, la preparación de mezclas y otras labores de construcción”, dijo Evelyn Eguizábal, arquitecto encargada en la zona paracentral.

Los requisitos exigidos a los postulantes para ser tomados en cuenta fueron pocos: ser damnificados por los terremotos de 2001 y ser los propietarios de los terrenos, agregó Eguizábal.

Los beneficiarios fueron organizados en grupos de trabajo, formados por cuatro personas a cargo de un albañil que recibió instrucciones de un arquitecto residente. Cada conjunto tenía a su cargo cuatro o cinco estructuras que debían levantar al mismo tiempo y en forma equitativa, añadió la profesional.

“El trabajo ha sido magnífico, yo vi a la gente contenta y entusiasmada haciendo sus casas,
el único problema nos lo dieron las lluvias”, explicó un albañil de la obra.

Gran cambio. La familia Alvarado Martínez no tendrá más problemas con las lluvias. Foto EDH

Por su parte las familias se sienten satisfechas, por su trabajo y por la ayuda de la Usaid.

“Nosotros por nuestros propios medios no lo habríamos logrado, los vecinos estamos más unidos, nos conocemos todos y trabajamos juntos”, dijo Jenny Menjívar habitante de el cantón Ojo de Agua en Cojutepeque.

“La experiencia cambió mi vida, en la capacitaciones aprendí muchas cosas ahora me siento capaz incluso de unirme a una construcción para trabajar”, añadió.

La entrega oficial de las viviendas se hará el 1 de octubre en un acto al que acudirán representantes las entidades involucradas en la obra.


“Yo vi nuestra casita en un sueño”

La vida de la familia Alvarado dio un giro de 180 grados. La construcción de su vivienda les asegura una mejor condición de vida aunque en cierto momento pensaron que el proyecto no se llevaría a cabo. “Cuando vinieron los de Care nos pidieron las escrituras del terreno, se tardaron tanto que ya había perdido las esperanzas”, dijo Tomás Alvarado, cabeza de familia.
“En la champita pasábamos penas, nos mojábamos, nos robaban, se enfermaban los niños, ahora todo es distinto” agregó.
“Antes de todo esto tuve un sueño, vi una casa bien linda y le conté a mi familia y la niña me dijo, ‘mami no hubiera contado para que se hiciera realidad’ y después empezaron las reuniones”, comentó Teresa Alvarado.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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