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Comentario de la semana
Iraq, Allawi y la recta final

El próximo jueves será el primero de los tres debates que en el marco de esta campaña llevarán a cabo los candidatos presidenciales estadounidenses. Mayor importancia de la habitual tendrán este año.

Publicada 25 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Eduardo Torres*
El Diario de Hoy

editorial@elsalvador.com

Médico neurólogo de profesión, Ayad Allawi, Primer Ministro interino de Iraq, es un hombre duro de matar, literalmente hablando.

En su visita a Washington esta semana, como “intenso y enfocado” le calificó la periodista Lynne Duke, de “The Washington Post”, tras observarle —anteayer en el Jardín de Las Rosas de la Casa Blanca— hombro con hombro junto a George W. Bush, Presidente de Estados Unidos.

En Londres en 1978, donde no es común observar armas de fuego, sobrevivió Allawi un intento de asesinato, perpetrado con hacha, por —presuntos— matarifes del régimen de Sadam Hussein.

Tras permanecer hospitalizado casi un año, con sus piernas casi cercenadas y tremendo agujero en su pecho, su consigna personal por las siguientes dos décadas y media, una vez abandonó el hospital, fue recuperar Iraq, su país, de las manos de Sadam Hussein.

El hombre no está exento de polémicas, pero en lo que parecería haber consenso es en que Ayad Allawi no es títere de nadie. “Es una relación mutuamente beneficial (la que tiene con Estados Unidos)”, dijo Judith Kipper, directora de la división del Oriente Medio en el prestigioso Consejo de Relaciones Internacionales.

Él es un animal político, añadió Kipper, “pienso que comprende muy bien que el futuro de Iraq depende en gran parte de la buena voluntad de Estados Unidos, y que su propio futuro político en Iraq depende del éxito que puedan tener los estadounidenses”.

Durante su presentación en Washington ante una sesión conjunta del Congreso, el Primer Ministro interino de Iraq, declaró: “Es un honor venir ante el Congreso para agradecerle a esta nación y a sus conciudadanos por haber hecho suya nuestra causa; por hacer vuestra nuestra lucha”. Destacó Allawi que no será en vano el sacrificio de la fuerza estadounidense y multinacional, añadiendo: “Nosotros estamos mejor, ustedes están mejor, el mundo está mejor sin Sadam Hussein (como gobernante de Iraq)”.

Cuatro veces han intentado asesinar a Allawi, desde que asumió hace tres meses, como Primer Ministro del gobierno interino de Iraq. Y es que parte importante de la guerra internacional contra el terrorismo se centra ahora en ese país.

Las fuerzas estadounidenses y multinacional en Iraq, mientras tanto, según reportajes de las principales cadenas televisivas estadounidenses, poca atención dan a las noticias y a la política, y se concentran en tratar de cumplir la misión que se les ha encomendado.

Nadie duda de que hay problemas en Iraq, pero —al menos en el debate político-electoral estadounidense— la argumentación se centra en una abierta discusión que al menos en alguna forma parecería replicar la tesis del vaso medio lleno o medio vacío.

El senador John Kerry, aspirante demócrata a la presidencia, criticó con fuerza la presentación de Allawi en el Capitolio y su posterior visita a la Casa Blanca. Tanto el Presidente Bush como el Vicepresidente Cheney le respondieron de inmediato, argumentándole que su posición de crítica hacia el líder iraquí envalentona al terrorismo. Y es que, en el fondo de todo, Iraq se ha convertido en el punto medular de la campaña presidencial en Estados Unidos.

A seis semanas de la elección estadounidense, Kerry, quien según la revista británica “The Economist” ha “estado en todos lados (tomado diferentes posiciones) en cuanto a Iraq”, y vaya que los republicanos lo han atacado por ello, intentó esta semana definir posición —definitiva— en el tema y, por recomendación de los ex funcionarios de Clinton que entraron recientemente a reforzar su equipo de campaña, que hacía agua, decidió centrar ahí su mensaje.

La razón, parecería ser, es que estando en la recta final de la campaña, abajo entre tres a seis puntos en las encuestas, no les va a funcionar a los demócratas tema doméstico alguno —económico, seguridad social, etc.—. Bush aventaja por mucho a Kerry en asuntos de seguridad nacional, por lo que lo que les queda a los demócratas, sin mucho tiempo de por medio, es golpearlo inclementemente para intentar separar a Iraq de la guerra global contra el terrorismo. Difícil tarea, sabiendo de la brillantez del principal estratega de Bush, Karl Rove.

El próximo jueves será el primero de los tres debates que en el marco de esta campaña llevarán a cabo los candidatos presidenciales estadounidenses. Mayor importancia de la que habitualmente tienen, será la de este año.

¡Veremos!

*Lic. en Ciencias Jurídicas y columnista de El Diario de Hoy.

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