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| Vamos. Se decía a sí misma Vaisemberg
para darse ánimos.Foto EDH |
César Najarro
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Llegó
al torneo por casualidad. Pensaba ir a Luxemburgo a jugar, pero el torneo
sólo era para europeos por lo que Roxane Vaisemberg y su entrenador,
el argentino Gerónimo De Greef, decidieron probar suerte en El
Salvador.
La joven de 15 años venció en semifinales a la sembrada
número dos del torneo, la uruguaya Ana Migliarini, y estará
en su primera final de un torneo que otorga puntos para la Asociación
de Tenis Femenino, (WTA).
Migliarini tuvo un buen comienzo. Ella acostumbra dominar los partidos
desde el fondo de la cancha, con tiros profundos, y en defensa llega a
casi todas las bolas.
Así ganó el primer set, por un claro 6-2.
Pero la alegría le duraría poco a la uruguaya, pues su rival
utilizaría su arma más letal: una combinación de
tiros profundos con toques pegados a la red, que saca de ritmo a cualquiera.
Y esa fue la llave de la victoria para Vaisemberg.
En el segundo set salió con otra actitud, de entrada le quebró
el saque a la uruguaya y se fue arriba 2-1. Después le volvió
a robar el servicio y Migliarini empezó a perder la cabeza, lanzó
la raqueta contra la arcilla y no comprendía cómo una niña
cinco años menor podía hacer semejantes tiros, con tanta
precisión.
Vaisemberg siguió con la fórmula y el set fue suyo por 6-3.
El último sería casi de trámite, pero ante una rival
con tanta experiencia como Migliarini, la brasileña no se podía
relajar. Fue por eso que volvió a variar un poco su estrategia.
Esta vez los tiros profundos eran bastante fáciles, casi sólo
para devolver la bola, pero de repente lanzaba una bola corta seguida
de un gran remate o viceversa. El resultado fue un imponente 6-0 en una
hora y 25 minutos, en apenas su segundo torneo de la WTA.
Estoy muy feliz, no busqué preocuparme por el ranking de
mi rival. Pero en el primer set no mucho, ya en el segundo me solté,
dijo la brasileña que entrena en Argentina desde hace nueve meses.
Dios me dio este drive (de bola corta) que me ayuda mucho,
agregó Vaisemberg, que juega al tenis desde los cuatro años.
Experiencia contra juventud
Melissa Torres volvió a El Salvador para la Copa Seat. Esta vez
con veinte años y una lesión superada, la mexicana clasificó
para la final después de vencer a la sueca Geraldine Roma, por
6-1, 6-2.
El resultado podría parecer que fue un paseo de campo, pero Torres
sudó para sacar el partido. Torres es la favorita en la final por
su experiencia y números.
Entró sembrada como la número ocho, y es la 926 del ranking
de la WTA, pero Vaisemberg no respeta a sus mayores, y ya despachó
a las grandes favoritas. El duelo será hoy en el Maya Country Club,
a partir de las 12:00 m.

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