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El primero es volante. El segundo y el último,
defensores. El tercero y el cuarto, delanteros. Sólo un portero
con el apellido Martínez le hace falta al cuadro usuluteco.
Foto EDH |
Mario Posada
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Martínez
es uno de los apellidos más comunes en El Salvador y el fútbol
no se escapa de esa cotidianidad. Mucho menos el Luis Ángel Firpo,
equipo que reúne a cinco jugadores con ese apellido.
Por eso, para no confunirse a Adonai le dicen Nai; a Wilbert,
El Chiqui; a José, Chepe; a Manuel, El
Black; y a Edwin, La Muñeca. El quinteto donde
todos se declaran buenos compañeros pero, eso sí, aseguran
que no son familiares, al menos en lo que a consanguinidad respecta.
El primero es volante. El segundo y el último, defensores. El tercero
y el cuarto, delanteros. Sólo un portero con el apellido Martínez
le hace falta al cuadro usuluteco.
Lo que pasa es que en Firpo somos, además de un gran equipo,
una gran familia, dice Nai, quien con sus 28 años
puede considerarse como el hermano mayor del clan.
Esa posición es secundada por el resto de tocayos y toma fuerza
al hablar del partido que hoy deberán librar contra Águila,
en el propio San Miguel. Ahí, por lo menos cuatro de los cinco
Martínez serán titulares. ¡Que se agarren los
aguiluchos, porque ahí va la potencia de los Martínez!,
enfatiza El Black.
Adonai
Martínez
Estamos bien preparados para jugar contra Águila. Tenemos
que luchar por proteger a esta familia |
José
Martínez
Necesitamos sumar para estar tranquilos. Ojalá que lo
hagamos de la mejor manera y que la figura sea siempre Firpo |
Wilbert
Martínez
Ya tenemos varios años de no ganar en San Miguel. Este
es el momento adecuado para romper esa mala racha. |
Edwin
Martínez
Contra Águila estamos mentalizados en ganar. Esperamos
la oportunidad y cuando el profe lo decida |
Manuel
Martínez
Queremos superar esta empatitis. ¡Qué se agarre
el Águila porque ahí va la potencia de los Martínez! |
Hemos trabajado bien duro. Necesitamos sumar para
estar tranquilos. Ojalá que lo hagamos de la mejor manera,
añadió Chepe.
Además, en la mente de los Martínez está la premisa
de borrar la paternidad que los aguiluchos mantienen sobre los toros en
el Juan Francisco Barraza.
Estamos con ganas de salir adelante. Ya tenemos un par de años
de que no le podemos ganar al Águila en San Miguel. Este es el
momento adecuado para romper esa racha, consideró El
Chiqui.
Chepe jugó con El Chiqui en las fuerzas
básicas del ADET allá por 1995 y hace un par de años
volvieron a coincidir, pero esta vez ya en Firpo. El Black
jugó con La Muñeca, por cierto el menor de la
familia con 20 años, en las reservas de los toros por
2001.
Nai es el más reciente en las huestes pamperas. De
ahí que sólo haya coincidido anteriormente con Chepe,
pero en la selección nacional. José también hizo
dupla en la Selecta con Manuel.
Es curioso, creo que la familia Martínez se ha incrementado
mucho en los últimos tiempos. Me alegro de llevar este apellido
aseguró La Muñeca, quien a pesar de sumar su
segunda temporada en Primera, todavía no ha debutado.
Estamos esperando la oportunidad y cuando el profesor lo decida,
pues ahí estaremos, reiteró. A lo mejor en algún
tiempo podamos estar los 11 Martínez en un solo equipo, acotó
Chepe.
Acto seguido, a tomarse la foto para el recuerdo. La reunión de
los cinco jugadores no pasó inadvertida para el resto.
Aquí estamos los Martínez y allá se quedaron
los De Martínez, bromeó Manuel. Los Martínez
son todos maricones, le respondió el brasileño Mauro
Cajú. ¡Qué no vengan más, que hagan algo!,
concluyó el técnico Gustavo De Simone, ante las risas de
sus pupilos.,