|
José
Luis Henríquez
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Los destiladores y distribuidores
de productos alcohólicos señalaron ayer estar de acuerdo
con crear el Fondo de Salud (Fosalud), pero consideran que el capital
semilla del mismo debe formarse sólo con los $43 millones que ya
cancelan en concepto de impuesto al consumo.
La administración Saca anunció la puesta en marcha del Fosalud
para el 2005, pero para implementarlo ha anunciado que aumentará
los impuestos al consumo y creará otro para la venta de armas.
De inmediato surgieron las quejas de los licoreros, que consideran injusto
que el capital inicial del Fondo se cargue únicamente a los distribuidores
de licores, cigarrillos y de armas y municiones.
La Asociación Salvadoreña de Destiladores y Licoreros (ASDYL)
recordó que en 2003 la industria pagó en concepto de impuestos
específicos al consumo $28 millones, que se elevan a $43 millones
si se agregan los gravámenes de cigarrillos.
También aportaron al fisco $22 millones adicionales por IVA y renta.
Si se añaden los aranceles se calcula que el sector contribuye
con $60 millones al fisco.
Para la Asociación de Distribuidores de El Salvador (ADES), que
aglutina a los importadores de bebidas alcohólicas, el Fosalud
debería tener como base un perfil epidemiológico de la población.
En ese estudio se determinaría cuáles son las enfermedades
recurrentes en que recaen los salvadoreños y de ahí se determinarían
las causas para cargarle impuestos a quien corresponda, dijo Ricardo
Martínez, director de ADES.
Para ejemplificar esa situación, comentó que 28% de los
casos hospitalarios se deben a enfermedades respiratorias y otro porcentaje
importante a diarreas y parásitos intestinales.
El vicepresidente de ASDYL, Eduardo Murillo, opina que el Ejecutivo debería
enfocar sus baterías en un control efectivo del contrabando y de
la falsificación de marcas, pues sólo con ese esfuerzo podría
recopilar entre un 55% a 60% de impuesto adicional.
Producción
123 los destiladores producen 600,000 cajas anuales de licor y 800,000
cajas de vodka popular, mientras que los importadores traen 75,000 cajas
de fuera de C.A. y más de 600,000 cajas del área.
Los datos del sector revelan que la industria genera 2,500 empleos directos
y más de 10,000 indirectos.
Los distribuidores importan la mayor parte de bebidas alcoholizadas de
Guatemala y Nicaragua.
El 80% de los productos que se encuentran en los anaqueles de los supermercados
es distribuído por empresas miembros de ADES.
El gremio insistió en la necesidad de aprobar el reglamento que
regule al sector, pendiente desde mediados de los 90, porque debido a
su ausencia se han dado malas aplicaciones de la ley.
El nuevo gravamen fomentará contrabando
Los representantes de ADES advierten que un impuesto ad valorem de entre
el 30% y 50% es un gran incentivo para adulterar un marca o para fomentar
el contrabando.
Parte del problema del contrabando (de licores) es que los aranceles
no están homologados en Centroamérica, dijo Ricardo
Martínez.
En Guatemala el whisky y el vodka pagan 40% de arancel; en El Salvador
30%; en Honduras 5%, y en Nicaragua y Costa Rica, 10%.
Asimismo, la cerveza cancela 40% en Guatemala, 20% en El Salvador y 15%
en el resto de países.
De ahí que haya un gran incentivo para introducir licor ilegalmente
desde los países que pagan menos, dicen los importadores.
Los distribuidores sostienen que de 1996 a la fecha han perdido $68.5
millones por causa del contrabando.
Eso no es justo considerando que tenemos una carga de 13% de IVA,
20% ad valorem, 10% de impuesto específico por grado de alcohol
y 30% de arancel a los licores extranjeros, dijo Eduardo Murillo.

|