EFE
El Diario de Hoy
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El
color de las aguas pasó de marrón a rojo a medida que los
socorristas apilaban cadáveres frente a la morgue de un hospital,
mientras restos de cerdos, cabras y perros flotaban en las calles de la
atribulada ciudad de Gonaives.
Las marcas de hasta tres metros de altura dejadas por el agua en los edificios
de esta ciudad indicaban la fuerza de la tormenta que provocó que
el agua y el lodo descendieran de las colinas deforestadas, destruyendo
hogares y cultivos en la región de Artibonite, el granero de Haití.
Ni una sola casa de la ciudad de 250,000 habitantes escapó de la
furia de la tormenta tropical Jeanne.
Las personas sin hogar se abrían paso entre el agua de las calles
portando sus pertenencias en la cabeza, mientras que la gente con casas
aún techadas intentaba secar algo de ropa.
Las moscas revoloteaban alrededor de cadáveres hinchados y apilados
en los tres depósitos de la ciudad, donde no había electricidad
y la temperatura alcanzaba los 32 grados centígrados. Muchos de
los muertos en el Hospital General eran niños.
Todo quedó como un pantano. Perdí a mis hijos y no
puedo hacer nada, dijo Jean Estimable, cuya hija de dos años
murió. Otro de sus cinco hijos está desaparecido y se cree
está muerto.
Los socorristas luchaban por mantener a la gente con vida pese a las terribles
secuelas de la tormenta, expresó Hans Havik, de la Federación
Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, las mayores organizaciones
humanitarias mundiales, con sede en Ginebra.
Creo que el principal objetivo es conseguir los artículos
de primera necesidad, expresó Havik. La situación
todavía es difícil. Tenemos que tener cuidado con el suministro
de materiales porque nos arriesgamos a que ocurran saqueos''.
Reciben primeros aportes económicos
La Unión Europea anunció ayer que envió
1.8 millones de dólares en ayuda de emergencia para Haití.
El comisionado de desarrollo de la UE, Poul Nielson, afirmó que
los daños causados en Haití eran alarmantes
y necesitaban de una acción inmediata.
Detalló a los periodistas que su oficina ha aprobado la ayuda de
emergencia, que será distribuida en la Cruz Roja Internacional
y otras agencias que ya realizan obra en Haití.
Ya hemos enviado 11.8 millones de dólares, agregó
Nielson.
Asimismo añadió que la UE estudiaba el envío de más
ayuda urgente a otros países afectados en el Caribe, entre ellos
a Granada, que ha sido abatida por huracanes en las semanas pasadas.
Nielson también insinuó que las naciones del Caribe deberían
estar mejor preparadas para enfrentar los huracanes.
Mientras, el Gobierno de Venezuela aprobó una ayuda económica
de un millón de dólares para las víctimas.
El ministro de Información, Andrés Izarra, aseguró
que además el Gobierno enviará hoy a la capital haitiana
un avión Hércules C-130 con comida, agua, carpas, equipos
de rescate e insumos médicos.