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Haití clama por ayuda

Hay 700 muertos y cientos de desaparecidos. Más de mil personas han muerto o desaparecido en Haití a causa de la tormenta Jeanne, especialmente en el noreste, donde siguen apareciendo cadáveres y algunos ríos están a punto de desbordarse, amenazando nuevas inundaciones.

Publicada 22 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Catástrofe. La cifra de fallecidos podría aumentar a medida que las autoridades logran llegar a algunas zonas del país, que siguen inundadas en un 80 por ciento. Foto AP

EFE
El Diario de Hoy

internacionales@elsalvador.com

“Podríamos decir que entre muertos y desaparecidos tenemos más de mil”, aseguró ayer el representante regional del Gobierno de Puerto Príncipe en el nordeste del país, Elie Cantave.

El Presidente haitiano, Boniface Alexandre, fue, de manera inesperada, el primero en tomar la palabra en la sesión de líderes de la Asamblea General de la ONU, con el fin de informar de los daños que ha sufrido su país.

La ONU también calcula que los muertos pueden ascender a más de 700 y que los desaparecidos pueden superar el millar, según fuentes de la organización mundial en Nueva York.

En Haití, el portavoz de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización del país (Minustah), Toussaint Kongo Doudou, calculó que al menos 600 personas han muerto tan solo en la ciudad de Gonaives, que sigue inundada en un 80 por ciento.

En otras zonas del noreste del país, en la provincia de Artibonite, y especialmente en la ciudad de Port-de-Paix, se han encontrado también decenas de cadáveres.

Kongo Doudu explicó que diversas agencias internacionales de asistencia humanitaria están colaborando con la Minustah y con las autoridades haitianas en la ayuda a los cientos de heridos y miles de familias que han perdido todas sus pertenencias.

Mar de lodo

En Gonaives, las aguas que convirtieron a la ciudad en un mar de lodo comenzaron ayer a bajar, lo que ha permitido que miles de familias abandonasen los techos de sus casas para encontrarse con una situación no mucho mejor.

El principal problema ahora es el riesgo de epidemias, por la falta de medicinas y de condiciones higiénicas adecuadas.

“En el lodo parece que no hay muertos, pero en los canales de evacuación hay muchos cadáveres que empiezan a entrar en estado de putrefacción”, dijo Cantave.

El representante gubernamental explicó que “hoy mismo vamos a cavar una fosa común para enterrar al menos 200 cadáveres”.

Equipos de la ONU, de la Cruz Roja y de la Organización Mundial de la Salud intentan procurar asistencia a los más de 200,000 damnificados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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