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| Estable. El nivel del río Grande, San
Miguel, se mantiene. Foto EDH |
Sonia Bernal
El Diario de Hoy
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Juan Antonio Sánchez habita en la zona baja de la Colonia Carrillo
y el cantón Miraflores, cerca de la laguna de Olomega, en San Miguel,
donde asegura que desde el huracán Mitch, en 1998, no ha visto
una llena que dañe los cultivos y los obligue a evacuar el lugar.
Somos agricultores en pequeño y no hemos sufrido daños,
salvo que los animales no se pueden sacar hasta el río, dijo
Sánchez.
En otro tramo del río en la zona de El Tecomatal, los cultivos
no han sido tocados y la borda del caudal es bastante alta, pero aún
así los vecinos toman sus precauciones.
A pesar de la preocupación de la población, el Comité
de Emergencia Departamental no ha reportado daños e incluso la
lluvia de la noche del lunes, no afectó a todo el departamento.
El servicio de metereología e hidrología del Servicio Nacional
de Estudios Territoriales, informó que la lluvia de ayer alcanzó
los 30 ml, pero se esperan tormentas con menos intensidad el próximo
miércoles en las áreas aledañas a la cadena volcánica
y montañosa.
Críticas
Roberto Cerón, de Hidrología, aseguró que el problema
es debido a que el acumulado de agua sobrepasó los 150 ml en la
última semana. Provocando que el suelo se sature y cualquier precipitación
mayor de 40 ml provoque que el río crezca rápidamente.
Al norte del departamento de Usulután, la situación es similar
y con las lluvias los ríos podrían crecer, debido a que
la estación de Gotera, en Morazán, ha registrado 50 ml que
es lo que el suelo puede contener cuando llueve.
Si alcanza más permitirá que el río crezca, por ello
esas zonas son consideradas críticas.

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