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| Aviso. La patrulla de la policía conversa
con dos sujetos que, según los vecinos, son conocidos contrabandistas
de lácteos, en la comunidad Santa Clarita, Pasaquina. Foto
EDH |
Antolín Escobar
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Un grupo de soldados
y policías fueron sorprendidos, el lunes pasado, cuando despejaban
el paso para un grupo de contrabandistas de lácteos en la zona
de Santa Clara, en Pasaquina.
El equipo de El Diario de Hoy llegó a investigar el caudal del
río Guascorán, luego de las lluvias del fin de semana.
En el momento que la periodista hacía fotografías los lugareños
dijeron que ni siquiera las lluvias frenaban el contrabando en la zona
y comentaron sobre la ayuda que los traficantes reciben de los soldados
y policías.
Momentos después se pudo comprobar la versión.
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| Cargando queso. A 15 metros de la carretera,
los supuestos traficantes conversan con los soldados mientras cargan
el pick up con queso que habrían traído de Honduras.
Foto EDH |
A 15 minutos de las riberas del Guascorán, un carro
patrulla, unidad 01-1405, se estacionó en la carretera. Al interior,
los policías conversaban con dos personas que, según indicaron
los lugareños, eran contrabandistas de queso.
Luego el vehículo policial tomó un camino cercano.
A los pocos metros, se encontraba un pick up, de color ocre, placas P-285-304,
con varias bolsas de plástico negras en el suelo.
Éstas habían sido traídas de Honduras, cruzando el
río, y de ellas sacaban maquetas de queso y huacales de quesillo.
El producto era recogido por varios jóvenes y llevado a la cama
del pick up.
Dos soldados vigilaban la operación.
Después de un rato, un sujeto que participaba en la operación
de contrabando habló por un radio intercomunicador. La plática
se concentró en asegurar que el camino estuviese despejado.
Alertados
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Retirada. Cargado el automóvil uno de
los contrabandistas consulta por radio si el
camino está despejado. Este auto cruzó sin
problemas la pluma, poco antes de la frontera.
Foto EDH |
Pero los contrabandistas se dieron cuenta de la presencia
de la periodista. Entonces, uno de los soldados, nervioso, se acercó
a ella.
¿Qué están haciendo?, le preguntó.
¿Por qué está haciendo fotografías?
¿Quiénes son ustedes?
La periodista explicó la asignación de la cobertura sobre
el aumento en el nivel del agua del río Guascorán.
El militar tomó los datos de las credenciales y luego ordenó
que se decomisara la cámara fotográfica, pero al final desistió.
El interrogatorio había sido observado por los contrabandistas,
quienes seguían cargando la mercadería.
Al preguntarle a los militares el por qué de su nerviosismo, dijeron:
Sólo cumplimos órdenes superiores.
Su frase coincidió con el mandato que recibieron los contrabandistas
de retirarse del lugar, por radio.
Militares son investigados
- El coronel Román Sermeño, comandante de la Brigada Especial
de Seguridad Militar, de La Unión, manifestó que los efectivos
destacados en ese puesto han sido concentrados. Se investiga el
caso, de comprobarse su participación en el contrabando serían
juzgados y dados de baja, aseguró.
- Un joven que prefirió el anonimato sostuvo que buena parte de
la población de Santa Clarita se dedica al contrabando y que algunos
policías y soldados les facilitan las operaciones a cambio de dinero.
- Luego del incidente, el equipo de periodistas comprobó que el
pick up con contrabando logró pasar sin problemas por la pluma,
ubicada cerca del puente fronterizo.
- Los nombres de los soldados no se dieron a conocer para no entorpecer
las investigaciones.