|
Opinando
Frenar la delincuencia: Un reto nacional
Hay que redoblar los esfuerzos
para impulsar una mayor participación de la ciudadanía en
esta cruzada antidelincuencial, porque es indispensable la colaboración
de las comunidades a través de la denuncia oportuna
Publicada
22 de septiembre 2004, El Diario de Hoy
|
|
Miriam Mixco*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Entre cafetales de la finca Santa Teresa, en San Martín, el cuerpo
de una mujer sin cabeza yacía sobre el suelo.... Este tipo
noticias publicadas en los medios de comunicación refleja la ola
delincuencial que está sembrando incertidumbre, dolor y muerte
en nuestro país, panorama que representa un obstáculo para
el desarrollo económico y social.
Interpretando el sentir y pensar de la mayoría de la población,
el gobierno del Presidente Elías Antonio Saca está firme
en su propósito de contrarrestar la delincuencia a través
del Plan Súper Mano Dura, que tiene un apoyo de 88 de cada 100
salvadoreños, según encuesta de la empresa Gallup, realizada
del 3 al 9 de septiembre, publicada por El Diario de Hoy.
Son pocos los que no respaldan este plan. El mismo sondeo revela que la
lucha contra las maras sólo la desaprueba el ocho por ciento de
los salvadoreños, principalmente quienes se distancian ideológicamente
del Presidente Saca.
Promover el respeto a la vida y a las leyes es tarea de todos los sectores,
sin importar nuestras simpatías ideológicas o políticas,
en virtud de que el flagelo del crimen golpea a toda la sociedad, además
de que constituye un valladar para el desarrollo económico, porque
ahuyenta la inversión extranjera. Esto produce una disminución
de fuentes de empleo que tanto necesitamos en estos momentos.
Los costos para las empresas se elevan cuando existen altos índices
de delincuencia, porque éstas tienen que contratar más seguridad.
Actualmente se pueden observar vigilantes hasta en pequeñas panaderías
o tiendas, gastos que en un clima de estabilidad se pueden ahorrar e invertir
en mejorar los servicios que se prestan o ampliar los negocios, o sea
abrir más fuentes de empleo.
En su discurso con motivo de la celebración del 183 aniversario
de nuestra Independencia, el Presidente Saca dijo que el Plan Súper
Mano Dura es otra forma de defender nuestras libertades como ciudadanos,
para que tengamos el clima de tranquilidad que requiere el trabajo honrado
de la mayoría de salvadoreños. Para progresar, necesitamos
tener las calles seguras y limpias de amenazas a nuestra integridad física.
Este plan no es sólo un esfuerzo para proteger la integridad física
de las personas y la propiedad de sus bienes (derechos inalienables de
los ciudadanos), sino también para alcanzar los beneficios sociales
de un ambiente de seguridad que permita la realización de un mayor
desarrollo económico y social.
Uno de los componentes del Plan Súper Mano Dura son los Grupos
de Tareas Antipandillas (GTA), que están operando para disuadir
a las maras en las zonas rural y semiurbana del país, asediadas
por estos delincuentes. De acuerdo con la Policía Nacional Civil,
las pandillas juveniles delincuenciales son agrupaciones de jóvenes
con estructuras definidas, capaces de cometer violaciones, atracos, lesiones
y homicidios. Estas estructuras son utilizadas en algunos casos por el
crimen organizado, por el narcotráfico y el terrorismo.
Todos los salvadoreños debemos unirnos en la lucha contra la delincuencia,
porque está en peligro nuestra seguridad, trabajo y libertad.
Hay que redoblar los esfuerzos para impulsar una mayor participación
de la ciudadanía en esta cruzada antidelincuencial, porque es indispensable
la colaboración de las comunidades a través de la denuncia
oportuna.
Este es uno de los nuevos grandes retos que se tienen que afrontar con
visión de nación, porque el fenómeno de la delincuencia
puede llegar a tener efectos devastadores para nuestro país si
no actuamos con unidad y en forma enérgica.
*Lic. en Derecho. mmixco@hotmail.com

|