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| En huelga. La plantilla del Limeño ejerce
presión para que le paguen el mes y medio de salarios que le
adeudan. Foto EDH |
Redacción Deportes
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Iniciaron una huelga y no volverán
a entrenar hasta tanto no les solucionen su problema.
Es más, podrían no presentarse a jugar el domingo contra
Once Lobos.
No es la primera vez que esto ocurre en el club de Santa Rosa de Lima.
Los jugadores se sienten abandonados. Muchos ni siquiera tienen dinero
para poder pagar el transporte y llegar al entrenamiento.
Mientras ellos no se acercan a hablar con nosotros y a buscar una
solución para cancelar no se va a entrenar.
Vamos a estar presentándonos al lugar de trabajo, que es obligación,
pero no nos pueden exigir trabajar si no hay dinero, comentó
Magdonio Corrales.
El equipo, que comparte la última posición con Alianza,
ha sufrido la pérdida de varios patrocinadores y no hay un centavo.
Por esa misma razón renunciaron el presidente Gumercindo Ventura
y Arístides Sorto, aunque todavía siguen en el club y son
los que mandan. Eso sí, ambos están en San Salvador, lejos
de la rebelión.
La situación tampoco es clara para Raúl Cocherari, el técnico
argentino que ayer debía hacerse cargo del equipo en reemplazo
del uruguayo Ricardo Ortiz. No lo voy a hacer hasta que solucionen
ese problema. No puedo llegar a entrenar si los jugadores están
en huelga, explicó.
Los directivos me dijeron que mañana (hoy) iban a tratar
de arreglar con ellos, porque así es difícil, confesó
el entrenador, quien aún no ha firmado su contrato con el club
y no sería descabellado pensar en que decida no asumir ante la
crisis.

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