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Protegerán cuenca del Lempa

Fideicomiso. CEL impulsa la creación de un fondo que sea invertido en la recuperación del río. Prepara el terreno para nuevas presas. Autónoma busca también certificación ISO 14,000

Publicada 20 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Aguas potentes. Cuatro centrales hidroeléctricas operan en el río y generan 338 megavatios de energía renovable. Foto EDH


Pablo Balcáceres
El Diario de Hoy

negocios@elsalvador.com

La Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL) está promoviendo la creación de un fideicomiso para la protección ecológica de la cuenca del río más largo del país.

Con el mecanismo, la autónoma pretende darle sostenibilidad al río, en el cual prepara la construcción de dos nuevas centrales hidroeléctricas: el Chaparral y el Cimarrón.

De acuerdo con el presidente de CEL, Nicolás Salume, la reforestación del Lempa disminuirá los niveles de obstrucción que impiden el óptimo flujo del caudal en algunas áreas, especialmente las más cercanas a los embalses.

“En la zona de la central 15 de septiembre tenemos este problema. Hay que dragarla constantemente porque se desvía el agua debido a los bancos de arena que se forman”, explicó.

El funcionario agregó que el objetivo de CEL es obtener la certificación medioambiental ISO 14,000, la cual les permitirá acceder a créditos blandos y donaciones que los países desarrollados han dispuesto para proyectos ecoamigables.

Y aunque Salume no precisó el monto con el cual arrancará el fideicomiso, debido a que el proceso apenas comienza, informó que el diagnóstico partirá de un estudio realizado por la Fundación para la Inversión Social y Desarrollo Comunitario de El Salvador (FIDES), que ha identificado preliminarmente nueve áreas por trabajar.

Recursos


Precisamente FIDES funcionaría como la administradora de los fondos designados para la conservación del Lempa, al cual aportarían tanto CEL como otras instituciones cuyas labores impacten negativamente en el río: alcaldías, agricultores y empresas que viertan sus desechos.

Fértil. El Bajo Lempa es la zona de más riqueza agrícola. Foto EDH

La elaboración de una estrategia conjunta permitiría al fideicomiso solicitar fondos que Estados Unidos y Europa destinan a proyectos de este tipo en América Latina.

“Sólo en 2004 Estados Unidos dará $1,300 millones para estos planes, mientras que la Unión Europea (UE) dispondrá del 0.33% de su Producto Interno Bruto (PIB). En 2006, los estadounidenses pondrán $5 mil millones y la UE, 0.39% del PIB respectivamente”, ilustró Óscar Ramírez, asesor de FIDES.

Ramírez afirmó que esperan terminar la elaboración del plan en noviembre, con la colaboración del Ministerio de Medio Ambiente.

El río que clama por auxilio

- El río Lempa abarca un área de 18 mil 240 kilómetros cuadrados. El 56% transita por El Salvador.
- En el país se distinguen tres áreas: la alta, la media-baja y la baja.
- Sus aguas fluyen a lo largo de once departamentos.
- El 57% de los bosques aledaños sufren de erosión alta, mientras que el 30.5%, moderada.
- El 90% de aguas superficiales están contaminadas.
- Uno de los ríos desagües que lo alimenta es el Acelhuate.

“La CEL es el río Lempa y viceversa. Con el fideicomiso garantizaremos el cuido de nuestra materia prima”.
Nicolás Salume
Presidente de CEL

Empresas, obligadas a inversión ecológica

Desde mayo de este año, las empresas salvadoreñas tienen el compromiso de invertir en el medio ambiente. El decreto 50, del Ejecutivo, así lo establece.

Según esta ley, firmada por el ex presidente Francisco Flores antes de terminar su mandato, las compañías deben recompensar a la ecología lo que toman de ella, a través de obras directas o bien, fideicomisos.

Estos últimos son fondos que las empresas involucradas designan a una organización administradora, la cual dispone de los recursos que llegan a una cuenta bancaria específica.

Para el caso, FIDES ha asumido el papel de coordinador, comenzando por reunir las investigaciones dispersas sobre el río. Su estudio, dice Ramírez, presenta una visión holística sobre las necesidades del Lempa.

Las nuevas áreas de acción que identificó son: la creación de unidades ambientales en los municipios, manejo de recursos forestales con visión de riqueza, desarrollo agrícola y de la actividad pesquera, mejor conservación de suelos, saneamiento de aguas del río, protección de recursos hídricos, ayuda para los habitantes de las riberas y fortalecimiento de la organización de los pobladores.

La primera acción por ejecutar sería la instalación de unidades ambientales en una docena de municipios en el norte del país.



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