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“Líderes de izquierda son un peligro para América Latina”

Los Chamorros son una familia nicaragüense de notables. Cinco presidentes llevaron ese apellido, pero el más querido fue un periodista, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, director del diario La Prensa, cuyo brutal asesinato marcó el fin del régimen somocista

Publicada 20 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Combinación ganadora. Pedro Joaquín Chamorro le apuesta a su apellido y a la fuerza del Partido Liberal. Foto: EDH


Marvin Galeas
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

¿Qué juega más en usted, el periodismo o la política?
He trabajado más en el periodismo, pero por la censura de prensa ya no pude seguir ejerciendo. No tuve más remedio que irme a la política para tratar de recuperar lo que los sandinistas nos estaban arrebatando: la libertad.
 
¿Siempre ha sido antisandinista?
Desde 1979 yo quise hacer valer lo que era la revolución. Se decía que la dictadura había quedado atrás y que se venía la libertad. Fue muy triste para nosotros darnos cuenta de que, realmente, en lugar de libertad estábamos entrando en una dictadura mucho más dura. La censura que tuvimos con los sandinistas fue superior a la de Somoza.

Perfil
Pedro Joaquín Chamorro Barrios es uno de los 5 hijos del matrimonio de doña Violeta y Pedro Joaquín padre. Actualmente es el candidato a la alcaldía de Managua, por el Partido Liberal Constitucionalista. Estudió Ciencias Políticas, es periodista y fue miembro del directorio de los llamados “contras” que libraron una lucha armada contra el gobierno sandinista.

¿Nunca le tentaron las ideas de izquierda como a dos de sus hermanos?
Nunca. Y eso que yo estudié Ciencias Políticas y Sociología. Cualquiera que hubiera visto mis libros hubiera dicho que yo era un marxista consumado. Vi desde el inicio en la revolución nicaragüense la tentación totalitaria, cuando comenzaron a arriar la bandera de Nicaragua y a poner en su lugar la bandera rojinegra.  
 
¿Le tentaron los sandinistas?
Luego del asesinato de mi padre yo tuve que asumir muchas responsabilidades en el diario La Prensa. Ya con los sandinistas en el poder, había presiones para hacer de La Prensa, un órgano de propaganda del gobierno.
 
¿Había en el directorio de la empresa quienes querían eso?
Sí, hubo una división interna. Un miembro de la familia, el tío Xavier, hermano de mi padre, vendió sus acciones y fundó otro periódico (El Nuevo Diario). Nosotros hicimos una tenaz resistencia interna. Lo más fácil en aquel momento era sucumbir a las presiones. Yo hubiese sido quizá ministro del gobierno sandinista. Siempre fui crítico.
 
¿Cómo era la relación con su padre?
Excelente. Hablábamos mucho, quizá porque era el mayor de sus hijos. Aprendí mucho de él. Por ejemplo a cumplir con la palabra empeñada. Aprendí a ser consecuente con lo que uno dice. Por eso una frase de mi campaña es que mi palabra es como una escritura. De él también aprendí Los principios cristianos, el amor a la patria, el espíritu de servicio.
 
¿Qué piensa de la presidencia de Doña Violeta?
Fue la única apuesta que podíamos hacer los nicaragüenses, lo asumimos con valentía. Por eso es que mi madre triunfó con esa ventaja tan arrolladora. Mi madre hizo con pocos recursos muchas cosas. Los sandinistas dejaron una economía enloquecida. Por eso otro lema de mi campaña es hacer mucho con poco.
 
¿Cómo ha sido su relación con sus hermanos que eran sandinistas?
Siempre traté de tener la comunicación con ellos. Los llamaba incluso cuando yo militaba en la Resistencia. Cuando vine aquí después de muchos años, por los días de las negociaciones, me encontré en esta casa con Carlos Fernando.
Yo venía de una reunión con el directorio de la Resistencia. Carlos Fernando me dijo que me traía un mensaje del general Humberto Ortega. El general Ortega te invita a su casa a conversar. Le dije que le respondiera al general Ortega que me sentía halagado por la invitación, pero lo que me tenía que plantear en su casa, me lo planteara al día siguiente en la mesa de negociaciones, porque yo no negocio nada por debajo de la mesa.
Si los sandinistas vuelven a ganar la alcaldía de Managua, dicen algunos analistas, podrían ganar las elecciones presidenciales de 2006
Es muy probable. Así lo ven muchos analistas. Pero esta campaña que para mí es cuesta arriba, la voy a ganar.

¿Por qué?

Todas las encuestas favorecen en Managua al FSLN. El alcalde actual, que es sandinista, sale muy bien evaluado, no lo puedo negar. Hay cuatro partidos liberales y hay un solo partido sandinista. Nuestro partido ha sufrido ataques de todos lados. Si no gana el Partido Liberal Constitucionalista ganan los sandinistas. No tenemos recursos. Es más difícil que en otras circunstancias. Pero también tengo ventajas como es mi trayectoria libre y honesta, que cuento con el apoyo de un partido fuerte y la tradición histórica de mi padre y mi madre que son mis ángeles de la guarda.
 
¿Qué pesa más en el electorado: su partido o el apellido Chamorro?
Mira, si yo no tuviese un partido fuerte que me apoyara, ni con el apellido Chamorro me meto a este asunto. Pero las dos cosas hacen una combinación ganadora.
 
¿Qué piensas de esa oleada de izquierda y populismo en América Latina?
Yo no voy a impulsar la política del miedo. En esta campaña edilicia lo que cuenta es una campaña propositiva, es el toque humano diría yo. Pero, viéndolo en el nivel geopolítico me preocupa que haya presidentes y líderes de izquierda que son muy amigos entre sí: Hugo Chávez, Fidel Castro, Daniel Ortega, lo cual arroja un panorama sombrío y constituye un verdadero peligro para América Latina.

“De mi padre aprendí a cumplir con la palabra empeñada y valores cristianos”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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