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Combinación ganadora. Pedro Joaquín Chamorro le apuesta
a su apellido y a la fuerza del Partido Liberal.
Foto: EDH
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Marvin Galeas
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
¿Qué
juega más en usted, el periodismo o la política?
He trabajado más en el periodismo, pero por la censura de prensa
ya no pude seguir ejerciendo. No tuve más remedio que irme a la
política para tratar de recuperar lo que los sandinistas nos estaban
arrebatando: la libertad.
¿Siempre ha sido antisandinista?
Desde 1979 yo quise hacer valer lo que era la revolución. Se decía
que la dictadura había quedado atrás y que se venía
la libertad. Fue muy triste para nosotros darnos cuenta de que, realmente,
en lugar de libertad estábamos entrando en una dictadura mucho
más dura. La censura que tuvimos con los sandinistas fue superior
a la de Somoza.
| Perfil |
| Pedro
Joaquín Chamorro Barrios es uno de los 5 hijos del matrimonio
de doña Violeta y Pedro Joaquín padre. Actualmente es
el candidato a la alcaldía de Managua, por el Partido Liberal
Constitucionalista. Estudió Ciencias Políticas, es periodista
y fue miembro del directorio de los llamados contras que
libraron una lucha armada contra el gobierno sandinista. |
¿Nunca le tentaron las ideas de izquierda como
a dos de sus hermanos?
Nunca. Y eso que yo estudié Ciencias Políticas y Sociología.
Cualquiera que hubiera visto mis libros hubiera dicho que yo era un marxista
consumado. Vi desde el inicio en la revolución nicaragüense
la tentación totalitaria, cuando comenzaron a arriar la bandera
de Nicaragua y a poner en su lugar la bandera rojinegra.
¿Le tentaron los sandinistas?
Luego del asesinato de mi padre yo tuve que asumir muchas responsabilidades
en el diario La Prensa. Ya con los sandinistas en el poder, había
presiones para hacer de La Prensa, un órgano de propaganda del
gobierno.
¿Había en el directorio de la empresa quienes querían
eso?
Sí, hubo una división interna. Un miembro de la familia,
el tío Xavier, hermano de mi padre, vendió sus acciones
y fundó otro periódico (El Nuevo Diario). Nosotros hicimos
una tenaz resistencia interna. Lo más fácil en aquel momento
era sucumbir a las presiones. Yo hubiese sido quizá ministro del
gobierno sandinista. Siempre fui crítico.
¿Cómo era la relación con su padre?
Excelente. Hablábamos mucho, quizá porque era el mayor de
sus hijos. Aprendí mucho de él. Por ejemplo a cumplir con
la palabra empeñada. Aprendí a ser consecuente con lo que
uno dice. Por eso una frase de mi campaña es que mi palabra es
como una escritura. De él también aprendí Los principios
cristianos, el amor a la patria, el espíritu de servicio.
¿Qué piensa de la presidencia de Doña Violeta?
Fue la única apuesta que podíamos hacer los nicaragüenses,
lo asumimos con valentía. Por eso es que mi madre triunfó
con esa ventaja tan arrolladora. Mi madre hizo con pocos recursos muchas
cosas. Los sandinistas dejaron una economía enloquecida. Por eso
otro lema de mi campaña es hacer mucho con poco.
¿Cómo ha sido su relación con sus hermanos que
eran sandinistas?
Siempre traté de tener la comunicación con ellos. Los llamaba
incluso cuando yo militaba en la Resistencia. Cuando vine aquí
después de muchos años, por los días de las negociaciones,
me encontré en esta casa con Carlos Fernando.
Yo venía de una reunión con el directorio de la Resistencia.
Carlos Fernando me dijo que me traía un mensaje del general Humberto
Ortega. El general Ortega te invita a su casa a conversar. Le dije que
le respondiera al general Ortega que me sentía halagado por la
invitación, pero lo que me tenía que plantear en su casa,
me lo planteara al día siguiente en la mesa de negociaciones, porque
yo no negocio nada por debajo de la mesa.
Si los sandinistas vuelven a ganar la alcaldía de Managua, dicen
algunos analistas, podrían ganar las elecciones presidenciales
de 2006
Es muy probable. Así lo ven muchos analistas. Pero esta campaña
que para mí es cuesta arriba, la voy a ganar.
¿Por qué?
Todas las encuestas favorecen en Managua al FSLN. El alcalde actual, que
es sandinista, sale muy bien evaluado, no lo puedo negar. Hay cuatro partidos
liberales y hay un solo partido sandinista. Nuestro partido ha sufrido
ataques de todos lados. Si no gana el Partido Liberal Constitucionalista
ganan los sandinistas. No tenemos recursos. Es más difícil
que en otras circunstancias. Pero también tengo ventajas como es
mi trayectoria libre y honesta, que cuento con el apoyo de un partido
fuerte y la tradición histórica de mi padre y mi madre que
son mis ángeles de la guarda.
¿Qué pesa más en el electorado: su partido o el
apellido Chamorro?
Mira, si yo no tuviese un partido fuerte que me apoyara, ni con el apellido
Chamorro me meto a este asunto. Pero las dos cosas hacen una combinación
ganadora.
¿Qué piensas de esa oleada de izquierda y populismo en
América Latina?
Yo no voy a impulsar la política del miedo. En esta campaña
edilicia lo que cuenta es una campaña propositiva, es el toque
humano diría yo. Pero, viéndolo en el nivel geopolítico
me preocupa que haya presidentes y líderes de izquierda que son
muy amigos entre sí: Hugo Chávez, Fidel Castro, Daniel Ortega,
lo cual arroja un panorama sombrío y constituye un verdadero peligro
para América Latina.
De mi padre aprendí a cumplir con la palabra
empeñada y valores cristianos