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Congestionamiento. A diario automovilistas estacionan en doble
fila en la Calle Dos. Foto: EDH
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El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Una vía
de dos carriles y llena de cráteres sirve de acceso
a los centenares de personas que frecuentan el mercado, la iglesia, un
centro deportivo, un súper y una veintena de pequeños comercios
en la colonia Santa Lucía.
La angosta calle está invadida de ventas ambulantes, camiones y
pick ups que cargan y descargan mercadería a toda hora. Además,
sirve de estacionamiento para taxis y vehículos particulares.
| Dos problemas al
mismo tiempo |
- La arteria número dos
se ubica entre la calle principal de la colonia Santa Lucía
y la vía del Instituto Nacional.
- Por la falta de señales de tránsito los automovilistas
toman la arteria de parqueo.
- El abuso de los conductores llega a tal grado que dejan los vehículos
frente a los garajes privados.
- Los picacheros instalan ventas de plantas, frutas y
electrodomésticos en plena vía.
- La presencia de policías es nula, especialmente los fines
de semana.
- Los automovilistas piden a las autoridades respectivas la reparación
y señalización de la transitada calle. |
Comerciantes de la zona afirman que los
fines de semana los aproximadamente 300 metros de arteria se convierten
en un caos por el congestionamiento que se forma desde las primeras horas
del día.
Microbuses, buses y camiones con deportistas se apoderan de un gran tramo
de la vía. Los fieles que asisten a misa también restringen
el poco espacio de la zona.
A esto se suma los vehículos que llegan con ventas de plantas ornamentales,
frutas, medicinas y hasta ofertas de electrodomésticos.
Maura Hernández, usuaria del mercado municipal, dijo a Metro que
es difícil conducir vehículo por la mañana, por los
camiones que están descargando mercadería.
Lo ideal sería que el Departamento General de Tránsito
autorice un solo sentido en la mencionada calle, sobre todo, de norte
a sur, para resolver el problema vial, dijo.
Agregó que durante los fines de semana el panorama es peor, debido
a que es cuando las personas se abocan en mayor número a los comercios
de la zona.
Los domingos aquí es peor por la gente que viene a comprar
y deja los carros parqueados, añadió Hernández.
Mario López, proveedor de una casa comercial, expresó que
el paso de sur a norte o viceversa es más difícil.
Según los vecinos, cuando se produce un encuentro de dos filas
de carros en sentidos opuestos, no se sabe quién de los conductores
va a ser cortés y ceder el paso a los otros.