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El Diario de Hoy
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La tormenta tropical Jeanne
castigó el fin de semana a la República Dominicana dejando
cientos de personas varadas en los techos de sus casas inundadas, antes
de amenazar al sudeste de las Bahamas.
La variante tormenta se dirigió al mar abierto ayer y los meteorólogos
vaticinaron que giraría hacia el sur en el Océano Atlántico,
esquivando al sudeste de Estados Unidos.
Sucede cada tanto en las temporadas de huracanes, manifestó
el experto del Centro Nacional de Huracanes Eric Blake, refiriéndose
al giro que se preveía para el martes.
Jeanne ha matado a nueve personas -siete en República Dominicana
y dos en Puerto Rico- pero perdió fuerza después. Miles
de personas tuvieron que ser evacuadas en República Dominicana
el viernes.
Pero pocas horas después de bajar a la categoría de depresión
tropical, retomó potencia el sábado y se convirtió
nuevamente en una tormenta tropical.
Los meteorólogos dijeron que ayer podría fortalecerse. Era
demasiado pronto para predecir si golpeará a Estados Unidos.
La tormenta permaneció sobre la República Dominicana después
de tocar tierra como un huracán el jueves, con vientos de casi
129 kph.
El miércoles había castigado a Puerto Rico, provocando hasta
60 centímetros (dos pies) de precipitaciones, inundando casas y
derribando tendidos eléctricos.
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| Les brinda apoyo. El mandatario estadounidense
ordenó que se agilice el desembolso de la ayuda a las familias
afectadas. Foto AP |
Los pobladores de República Dominicana usaron palas
para sacar el lodo de sus viviendas e intentaron salvar sus pertenencias
en una población agrícola cercana a San Pedro de Macoris.
El pueblo estaba bajo unos tres metros (10 pies) de agua después
que el río Soco se desbordó.
El agua había retrocedido ayer considerablemente. Los helicópteros
gubernamentales rescataron a unas 200 personas varadas en los techos de
sus casas, pero la mayoría de los 1.200 residentes habían
acatado las órdenes de evacuación.
Javier se disipa
Mientra tanto, en el Océano Pacífico, la depresión
tropical Javier se disipó mientras descargaba fuertes precipitaciones
en la costa del noroeste de México el domingo en la mañana.
Javier aún podría provocar entre 2.5 y 8 centímetros
de lluvia (1 a 3 pulgadas), de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes
de Miami.
La fuerza de los vientos se había reducido a unos 48 kilómetros
por hora ayer por la mañana.
La depresión tropical se desplazaba con dirección norte-noroeste
a unos 48 kph (30 mph).
Los mapas de pronósticos mostraban que se movía por el Golfo
de California hacia Sonora, en México, y el estado de Arizona,
en Estados Unidos.
Huracán Karl cobra fuerza
Aún se mantiene en las aguas del Océano
Atlántico, cerca de las islas Antillas Menores en el Caribe.
202 kilómetros por
hora tienen de potencia los vientos con los que cobra fuerza, manteniéndose
entre las categorías 2 y 3.
11 tormenta de la temporada de huracanes con nombre en
el Atlántico, la cual terminará hasta el 30 de noviembre,
según los meteorólogos.
Bush camina entre las ruinas causadas por Iván
El Presidente George W. Bush llegó ayer a la Florida
para recorrer las áreas devastadas por el huracán Iván,
que destruyó miles de viviendas y negocios e inundó carreteras
y puentes.
Se trata de la tercera visita de Bush al estado en las últimas
semanas, todas para evaluar los daños de tres huracanes que este
año han azotado sin pausa a la Florida.
El mandatario visitó a la vecina Alabama, también castigada
por Iván, aunque primero llegó al estado que decidió
las elecciones de 2000 y que aún se está recuperando de
los otros dos huracanes recientes: Charley y Frances.
El gobernante caminó en una calle del noroeste de la Florida y
observó viviendas destruidas, en cuyos jardines yacían tiradas
secadoras de ropa y lámparas rotas, ventanas, sillas y microondas.
En medio de la devastación, también encontró respaldo
político.
Un residente mantenía en alto un cartel de cartón con las
palabras: George Bush: ¡Usted tiene nuestro voto!.
Otro, Jim Heinold, hacía flamear una bandera y le pidió
al presidente que le autografiara una camiseta que llevaba su nombre.
Hay personas que están peor que nosotros, expresó
Heinold a Bush.