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Las fortalezas locales ayudan al desarrollo

La degradación ecológica del lugar propició el compromiso político y social de El Salvador, Honduras y Guatemala.

Publicada 20 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Aves. La crianza de chompipes es una de las principales actividades en Metapán. Foto EDH

Iris Lima
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com

El Trifinio es el punto de confluencia de las fronteras de las repúblicas de El Salvador, Guatemala y Honduras, donde hay una zona ecológica de reconocido valor por sus especies de flora y fauna, la cual se desarrolla en torno a Montecristo, con alturas desde menos de 400 metros a los 2,400 metros sobre el nivel del mar.

Desde hace más de dos décadas, el área ha llamado la atención de los tres países por su valor ecológico y la degradación a la que han sometido los habitantes al ecosistema.

Aguiluz dijo que las vicepresidencias de cada nación se plantearon la ejecución de proyectos que ayudaran a solventar las condiciones críticas de las áreas vecinas de El Trifinio.

Por la necesidad de proteger las zonas semiáridas de la región de El Trifinio, formada por Metapán, en Santa Ana; La Palma y San Ignacio, en Chalatenango, nació el Prodert en 2001 y finalizará en 2006.

La finalidad es contribuir a generar procesos de desarrollo autosostenible y propiciar el mejoramiento en la calidad de vida de los habitantes utilizando adecuadamente los recursos naturales renovables y promoción de actividades generadoras de empleo e ingresos.

Multiplicar. Jesús Mancía recibió una cabra para crianza. Foto EDH

Para cumplir con las metas propuestas, los técnicos del proyecto capacitan y organizan a las comunidades en diferentes actividades agrícolas, pecuarias, forestales, microempresariales y artesanales, explotando las características de cada lugar.

Por ejemplo, en la zona de Anguiatú y San Francisco Guajoyo, en Metapán, las comunidades cultivan hortalizas y crían aves.

En San Ignacio y La Palma, la fortaleza de los agricultores es la plantación de árboles frutales y elaboración de artesanías.

El Prodert los apoya con el desarrollo de infraestructura vial en zonas de difícil acceso.

“Lo coordinamos con la alcaldía. Ellos conocen mejor el lugar y saben cuáles vías son las más dañadas para iniciar los trabajos”, explicó Aguiluz.

La reparación de siete kilómetros de calle que conduce a La Montañita, en La Palma, beneficiará a 75 familias.

“Llevamos siete kilómetros y medio de un total de 45, que tenemos que haber cubierto al finalizar el proyecto”, aseguró Aguiluz.

Necesitan los créditos

El obstáculo que los agricultores enfrentan es el financiamiento: no cuenta con dinero suficiente para terminar de cultivar sus tierras.

Aguiluz aseguró que Prodert proporcionará este apoyo. “Estamos en un proceso de adjudicación a la entidad financiera que administrará el fondo”, dijo.

Cuando los trámites legales y burocráticos hayan pasado, los agricultores recibirán microcréditos con la ayuda y supervisión de técnicos, quienes los orientarán a invertir el dinero y obtener las ganancias.

“Los agricultores en general están acostumbrados a solicitar microcréditos y sólo utilizan en la siembra la mitad de lo que les dan. Por eso, no logran recuperar el dinero”, aseveró Aguiluz.

Los problemas
Los agricultores enfrentan los siguientes inconvenientes:
- Tierras cultivadas en zonas fronterizas, genera problemas con policía.
- La policía piensa que el producto es contrabando.
- El coordinador nacional del Prodert, Adán Aguiluz, entregará una carta firmada y sellada para que respalde la legalidad del producto.
- Los campesinos buscan alternativas para llevar agua a los cultivos y no perder la cosecha.

Los logros
Algunos logros alcanzados hasta 2001 son:
1. La construcción de 330 módulos avícolas.
2. Establecieron 46 módulos porcinos con una cerda preñada cada una.
3. Protegieron 263 manzanas con barreras vivas, 213 con barreras muertas y 12 kilómetros de ríos.
4. Sembraron 214 manzanas con árboles frutales y 217 de plantaciones forestales en El Pital, Chalatenango.
5. Sembraron 188 mil árboles en San Ignacio y La Palma, en Chalatenango; y Metapán, en Santa Ana.
6. Empedraron y fraguaron la calle en el caserío Cel-Guajoyo, cantón Belén Güijat, Metapán.
7. El costo de la obra fue de 113,100 dólares, otorgados por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Beneficiaron a 3,710 de 742 familias.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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