 |
| Espera resultados. Ernesto Calderón es
un productor de Metapán, en Santa Ana, que ha innovado su sembrado
de loroco con nuevas técnicas agrícolas. Foto
EDH |
Santa Ana /Chalatenango
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Yesenia Murcia, de 22
años, decidió invertir su juventud y su tiempo en cultivar
árboles frutales, maderables y criar cabras, en una porción
de tierra del caserío Caballeros, en La Palma, Chalatenango.
A mí me encanta cultivar y como estoy sola aprovecho mi tiempo
en eso, manifestó la joven, quien además es la secretaria
de la Asociación de Desarrollo Comunal (Adesco) de la zona.
Murcia explicó que cosecha papaya, guineo de seda, limón
pérsico y melocotón. También recibe capacitaciones
sobre cómo elaborar artesanías con bambú.
Ella es una de las mil mujeres agricultoras que integran el Proyecto de
Desarrollo Rural Sostenible de Zonas de Fragilidad Ecológica en
la Región El Trifinio (Prodert), ejecutado por el Ministerio de
Agricultura y Ganadería (MAG).
En el caserío El Puntito, Metapán, en Santa Ana, Elsa de
Duarte, de 56, se dedica a la crianza de aves utilizando módulos
especiales para las gallinas y chumpes.
Me casé hace 40 años y siempre me ha gustado tener
mi propio dinero. No me gusta andar pidiendo para una libra de sal o esperanzada
a que lleguen las remesas familiares, confesó De Duarte,
quien complementa sus labores escribiendo poesía.
Capacitación
El progreso de las mujeres no ha pasado desapercibida por los hombres
y les han abierto las puertas a los técnicos para recibir capacitaciones.
El proceso para ser parte de Prodert es fácil, ya que una visita
del técnico y la buena disposición del agricultor basta
para comenzar a trabajar .Quienes aceptan ser parte del proyecto reciben
un diagnóstico sobre sus parcelas.
Realizamos un plan con ellos y se les pregunta qué mejoras
quisieran tener", dijo el coordinador nacional de Prodert, Adán
Aguiluz.
Otro de los aportes es que la comunidad escoge a un campesino que será
el líder de la zona y es el que recibirá las capacitaciones
en materias relacionadas con el manejo y conservación de los recursos
naturales.
El elegido tendrá una misión muy importante: se convertirá
en el multiplicador de las técnicas. A estos líderes se
les llama agricultores innovadores.
Innovadores
Uno de ellos es Luis Alonso Flores, residente en el caserío Los
Morales, en San Ignacio, Chalatenango, quien tiene a su cargo 12 agricultores
del sector.
Este agricultor innovador vela por el buen desarrollo del proyecto en
su sector y le da seguimiento y asesoría a cada uno de sus pupilos
en las diferentes actividades.
Además, es el responsable de distribuir los incentivos entre los
otros campesinos, los que tienen como objetivo principal proveer de recursos
al campesino para que pueda iniciar la actividad.
El agricultor sólo tiene que poner la tierra y la mano de
obra. Si le resulta, el siguiente año él lo hará
por sus propios medios. Esa es la sostenibilidad que buscamos, manifestó
Aguiluz.
El incentivos es la entrega de cabras a los participantes del proyecto,
las cuales hay que reproducir y entregar una cría hembra a otro
miembro de la comunidad.
Una de las mujeres beneficiadas indirectamente con el proyecto fue Nilda
Calderón, habitante del caserío Las Cruces, cantón
Belén Güijat, en Metapán, Santa Ana.
Nilda recibió una cabra que reprodujo su hermano Ernesto y ahora
será ella la encargada de seguir reproduciendo estos animales para
ayudar a otros a mejorar su economía.
Apoyo financiero internacional
- El proyecto cuenta con el apoyo financiero del Banco Centroamericano
de Integración Económica (BCIE) y la asesoría técnica
y administrativa del Instituto Interamericano de Cooperación Agrícola
(IICA) asociado con la Secretaría General de la Organización
de Estados Americanos (OEA).
- La inversión total del proyecto en El Salvador asciende a un
monto de 9,291,000.00 dólares.
- Prodert orientará a los agricultores para que inviertan adecuadamente
los microcréditos que reciban, para hacer producir sus parcelas.