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PALABRAS.
El amanecer más allá del reino de las sombras

Es hermoso amanecer más allá del reino de las sombras de la duda y la soledad y encontrarnos con almas gemelas en el inmenso sueño.

Publicada 20 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

(pintorbalaguer@hotmail.com)
editorial@elsalvador.com

Sentirlas cercanas aunque estén lejos. De pronto despertamos del eterno sueño (letargo) del Samsara (desierto de la vida en sánscrito) y nos damos cuenta —en ese repentino amanecer de la conciencia— de que hemos estado viviendo tal vez en una urbe de fieras o en un bosque de ángeles.

Y la vida práctica, real, cotidiana, nos perturba a punto de que tenemos que refugiarnos dentro de nuestro santuario para no olvidar nuestro sueño divino. Como el joven Bhuda, te das cuenta de pronto que todos duermen en palacio: los súbditos, la corte, la guardia real, sus majestades también duermen bajo el fierro dorado de sus coronas y de sus espadas sangrientas. Entonces tienes que escapar de aquel siniestro reino intramuro y adentrarte en el esplendoroso y alumbrado valle del amanecer de la conciencia.

El mundo material donde tienes que soñar la realidad, que es otra manera de despertar y realizar tus anhelos. Te pueden rodear seres que te aman, pero que no te comprenden, que no saben soñar, que se dicen “realistas”, estatuas de cordura, pero que olvidaron la realidad del alma y se detuvieron en la realidad fría de las cosas y de la materia. Los mismos que se burlan de los soñadores están calladamente tristes de no tener un sueño de amor dentro de sí mismos.

Es entonces cuando huyes de los seres dormidos y sólo buscas a los que sueñan, tus almas afines en el cosmos...


Dia a día

Los secuestros de aeronaves, diabólica industria iniciada por Fidel Castro en la Década de los Sesenta, puso en marcha un aparataje de controles que merma las libertades individuales y ha costado enormes sumas de dinero a prácticamente todas las naciones del globo, factura que se pasa a la humanidad entera. Desde los surrealistas registros a los pasajeros en los aeropuertos estadounidenses, hasta adicionales costos de los pasajes, las tardanzas y la militarización de zonas urbanas, puertos, complejos de edificios y fábricas, la gente es menos libre y más vigilada. En todo esto los secuestros son una de las armas claves del terrorismo en su lucha contra la civilización.

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