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La nota del día
Repiten y repiten la misma calumnia

Lo que corresponde es que el gobierno y las fuerzas constructivas del país hablen de lo hecho y refuten también de manera permanente la calumnia

Publicada 20 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com

Gracias a una bastante generalizada percepción de que “las cosas han ido mejorando”, pudo el país sobreponerse a la amenaza comunista en marzo pasado. La gran labor llevada a cabo por el FISDL durante la gestión de Miguel Ángel Simán, el incremento y mejoría de las carreteras que dirigió José Ángel Quirós, la reconstrucción de escuelas bajo Evelyn de Lovo después de los terremotos, así como la ampliación de los servicios de salud y otras necesidades, “se miran y se tocan”. Pero no hay peor ciego que quien no quiere ver.

Como lo hemos mencionado en innumerables ocasiones, la zurdería repite una y cien mil veces que “cada vez los ricos son más ricos y los pobres más pobres”. Asombra inclusive que personas en mejor posición de saber, den crédito a semejante barbaridad. La creen pese a la información pública que lo desmiente, y al cúmulo de señales que hay al respecto. Sin duda no estamos como quisiéramos estar, pero eso se debe a la guerra enloquecida del comunismo contra El Salvador, y a las disparatadas medidas de los duartistas durante la década perdida. Es por culpa de ellos que nuestro país no alcanzó un nivel de vida comparable al de Portugal. Y en el caso de Nicaragua, los sandinistas se las arreglaron para convertirla en el tercer país más pobre del Hemisferio después de Cuba y de Haití.

¿De dónde eso de que “los ricos son cada vez más ricos y los pobres más pobres”? Pues viene de Marx y es el argumento básico de “El Capital”. La teoría del empobrecimiento imparable y progresivo “del proletariado” lleva a la conclusión de que un mal día “las masas” se levantarán “contra los explotadores” para establecer su dictadura. Y eso precisamente quisieron hacer los comunistas en El Salvador durante la década perdida y sigue siendo su meta. ¡Nada de democracia ni esquemas burgueses!

Que la gente conozca lo hecho


La denuncia sobre el “imparable empobrecimiento” es automática; se lee en entrevistas, se oye en la Asamblea, lo dicen en programas radiofónicos y televisivos y lo machacan en mil cátedras universitarias. Ya comentamos el aire de indignación con que la rectora de la Universidad Nacional, la del “cocowash”, lo repite. Es evidente que la buena señora no ha ido al interior del país a conocer lo que se ha hecho en los últimos diez años y sobre todo desde la guerra. Lo grave es que lo dice sin aportar ningún dato que apoye su infundio. Y esa clase de bazofia se imparte con solemnidad a los indefensos estudiantes de la UES.

De allí que el gran desafío del gobierno no es tanto “hacer obra social”, que la ha venido haciendo, sino combatir la campaña de difamación permanente que la izquierda efectúa sin descanso contra nuestras realidades y nuestra institucionalidad. Pues por más que se haga, por mejores que sean los programas y más significativos los logros, allí estarán los zurdos diciendo que “cada día que pasa, la gente está peor”.

Por más obra que se haga, por más visibles que sean los logros, la campaña insidiosa continúa. Lo que corresponde es que el gobierno y las fuerzas constructivas del país hablen de lo hecho y refuten también de manera permanente la calumnia. Comiencen cuanto antes a ilustrar a sus propios cuadros dirigentes.

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