elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Pandilleros se esconden

Acciones. Los GTA buscan a los mareros con listado en mano. Algunas tareas son de carácter disuasivo. Soldados y policías afrontan varios obstáculos para lograrlo

Publicada 19 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Casa “destroyer”. ELas reformas antimaras penalizan el uso de estos inmuebles. Sin embargo, los pandilleros las siguen utilizando para ocultarse de la autoridad. Foto: EDH/Walter Santos

Wilfredo Salamanca
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

La captura de un pandillero no es una tarea fácil. Aunque los policías tengan las facultades legales para efectuarlas, en su contra están los limitados recursos para hacerlo y la complicidad de los familiares y amigos del marero perseguido.

El viernes me sumé al primer operativo que realizó uno de los Grupos de Tareas Antipandillas (GTA) asignados a la delegación policial de Soyapango.

Dos agentes y tres soldados integraban el equipo, que listado en mano con datos de los delincuentes, intentaban aprehenderles.

El movimiento del grupo alertó a los vecinos de la Colonia Las Margaritas, al grado de que el Sistema de Emergencias 911 recibió llamadas falsas del sector con la posible intención de distraer a la unidad antimaras.

Vigilancia. Desde el miércoles anterior, la seguridad en las zonas rural y semiurbanas del país ha sido reforzada con el despliegue de los nuevos Grupos de Tareas Antipandillas. Foto: EDH/Walter Santos

Los policías no lograron su cometido en ese sector, pues sólo se dio la captura de un pandillero que no portaba documentos, por lo que fue retenido seis horas para investigar su identidad y si era reclamado por la justicia.

Encubrimiento


El desplazamiento del GTA era reforzado por un radiopatrulla. El vehículo es el único asignado al puesto en mención, aunque su estado es deplorable.

De esta manera nos desplazamos por varias comunidades del cantón El Limón, entre ellas Las Vegas.

Visitamos una casa “destroyer” (vivienda abandonada que usan los mareros como refugio para planificar delitos).

Los grafitos en todo el inmueble confirman que es utilizada por miembros de la Mara 18, pero esta vez se encontraba sin moradores.

Al cruzar la quebrada, las paredes manchadas de algunas sencillas viviendas indican que es territorio controlado por las pandillas.

El grupo se percata de que un marero escapaba entre los matorrales. Corren tras él, pero éste se refugia en una casa, pero como no tenían orden de allanamiento, tuvieron que dejarle ahí.

En equipo. La misión principal de los GTA es disuadir a las maras. Además, capturar a los delincuentes. Llevan un listado de ellos. Foto: EDH/Walter Santos

Dos soldados hermanos en lucha antipandillas

Wilber Antonio y Élmer de Jesús, ambos de apellidos Perlera Landaverde, son dos reservistas de la Fuerza Armada que dejaron sus actividades agrícolas en Aguilares tras recibir la convocatoria para integrar los Grupos de Tareas Antipandillas.

Sin ocultar su timidez para conversar con el periodista, el primero confiesa que dejó la milicia en 2000, tras cumplir su tiempo en el Comando de Transmisiones.

Agrega que desde entonces se dedicaba a la milpa familiar, cerca del Ingenio La Cabaña.
El segundo explica que la invitación doble llegó el 1 de septiembre pasado, y que, por la instrucción militar recibida, no podían rechazar el llamado para servir a la patria en la lucha antimaras.

Asegura que el Ministerio de la Defensa les ha contratado por un año, y que les han instruido en las acciones de refuerzo en seguridad a los procedimientos que únicamente desarrollarán los agentes policiales.

A dos semanas de haber dejado el hogar, ambos afirman que siguen extrañando la milpa, el corral y sus novias, pero su compromiso con el país les mantendrá empeñados en las tareas asignadas a los GTA.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


elsalvador.com WWW