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Calidad de vida para pacientes de Alzheimer

El Salvador podría tener entre 30 y 50 mil afectados, pero no figuran en estadísticas

Publicada 19 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Simposium. Unas 300 personas acudieron al Congreso sobre Alzheimer realizado ayer. Foto: EDH

Mirella Cáceres
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Es un tipo de demencia, pero la confunden con locura y si bien la enfermedad de Alzheimer es incurable, al menos hay posibilidad de dar la mejor calidad de vida a los pacientes que la sufren.

Estas fueron entre otras las conclusiones a las que llegaron ayer neurólogos y otros participantes en el X Simposio Nacional de Alzheimer, realizado por la Asociación de Familiares de Pacientes, en el marco del Día Mundial dedicado a esta enfermedad, previsto para el 21 de septiembre.

En El Salvador es prácticamente la única reunión en la que se habla de esta enfermedad, de sus características, del impacto, y de la necesidad de que la gente aprenda a reconocerla, como uno de los objetivos para levantar un registro real de la cantidad de personas que la padecen.

Algunos médicos salvadoreños apuntan el difícil diagnóstico de la enfermedad, como un obstáculo para que su verdadera realidad numérica no figure en las estadísticas de morbilidad o mortalidad a nivel oficial.

En el mundo, se calcula que entre el 6 y el 10 por ciento de la población adulta padece este transtorno, por lo que en el país se estima que entre 30 y 50 mil del medio millón de salvadoreños que sobrepasan los 60 años podría estar afectados por este padecimiento.

Sin embargo, las estimaciones son meras presunciones, porque a juicio de algunos neurólogos como Ricardo López Contreras y Carlos Díaz Manzano, debido a que los síntomas de la enfermedad se confunden con otros padecimientos.

Alerta y acción

Pero, más que culpar a las instituciones o personas, estos doctores señalan la falta de información en la población para que reconozcan los signos de esta enfermedad.
Se sabe, entre otras cosas, que afecta a cualquier persona y aparece en la vejez. Existe un 3% de posibilidad de que se padezca a partir de los 65 años.

¿Cómo saber que un familiar la padece? Una señal inequívoca es que aparte de la pérdida de la memoria, existe dificultad para ejecutar actividades motoras cotidianas, problemas del lenguaje, desorientación y alteraciones en el comportamiento. ¿Sé cura? No. Pero con tratamiento adecuado se puede retardar la muerte y sobre todo dar una mejor calidad de vida al paciente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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