Marlon Beltrán
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
La Dra. Beatrice de Carrillo,
procuradora para la Defensa de los Derechos Humanos, compartió
ayer su visión de trabajo con la gente de San Antonio del Monte,
donde también ofreció declaraciones a los periodistas. Continúa
la lucha, recalcó la funcionaria.
Respecto a la estrategia del Gobierno salvadoreño de combatir las
maras por medio del Plan Súper Mano Dura y la Mano de Hierro, por
medio de este último se detuvieron a los pandilleros que tienen
orden de captura, la procuradora expresó que perseguir a los jóvenes
como si fuera una cacería no es la manera de tratar a estos muchachos.
Esa es una pérdida de tiempo y dinero para el país,
afirmó.
Esto fue comentado entre los asistentes, porque Sonsonate es un departamento
afectado por la problemática de las maras. A diario, suceden crímenes
en los que estos grupos están involucrados.
Sin embargo, la funcionaria sostiene que el problema de las pandillas
debería ser atacado desde su raíz social.
Mencionó, así mismo, los que consideró como los principales
defectos de los primeros cien días del Presidente Elías
Antonio Saca: el decreto para jubilarse, las tropas en Iraq y el Plan
Súper Mano Dura.
En misa
Las declaraciones fueron dadas luego de una ceremonia eclesiástica
en la parroquia de San Antonio del Monte. Ahí la funcionaria dio
las gracias al Creador por la reelección al frente de la Procuraduría
para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH).
Alrededor de las 10:00 de la mañana, De Carrillo hizo su
ingreso al municipio sonsonateco con una comitiva de la Procuraduría
de Santa Ana, Ahuachapán, Sonsonate, La Libertad y Chalatenango.
Ellos fueron recibidos por la banda de música del Centro Escolar
República de Líbano y miembros del concejo, encabezados
por el Lic. Antonio Paredes, alcalde de San Antonio del Monte, quien entregó
a la funcionaria las llaves de la ciudad. También la comunidad
sonsonateca había preparado diferentes recuerdos típicos
de la villa para la procuradora.
Luego, con el telón de fondo de los aplausos de los pobladores,
se dirigió a la parroquia de San Antonio, en donde se llevaría
a cabo la misa de acción de gracias, ofrecida por monseñor
Arnulfo Mojica, Arzobispo de Sonsonate.