Jaime García
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La Corte de Cuentas
confirmó que seis implicados en la presunta corrupción en
Anda se aumentaron arbitrariamente sus salarios en la distribuidora paraestatal
de agua durante la gestión de Carlos Perla.
Así lo establecen los resultados de un informe de auditoría
practicada a la cuenta de Anda denominada proveedores y salarios,
del período entre el 13 de junio de 1994 y 31 de mayo de 2001.
Los peritos de la Corte encontraron graves anomalías en los incrementos
de salarios de seis procesados, así como en el cobro de viáticos
y gastos de representación de Perla y de sus ex gerentes José
Mario Orellana Andrade, Luis Gustavo Crespín Varela y Carlos Alberto
Herrera Campos.
La Corte denominó costos cuestionables las sumas de
dinero que no encajan en los gastos que los ex funcionarios podían
hacer legalmente por sus cargos.
Por ejemplo, los peritos evidenciaron que no encontraron documentación
que mostrara autorizaciones de Casa Presidencial para misiones oficiales
al extranjero que emprendieron los ex funcionarios y por las que cobraron
sumas de dinero como viáticos.
La entidad contralora determinó que los gastos de representación
cancelados por Anda a Perla y Orellana Andrade carecen de una serie
de requisitos técnicos y normativos.
Además no se refleja transparencia en el proceso de los reintegros
de esos gastos, ya que los acusados dejan constancia de que pagaron por
los alimentos que consumían, pero que posteriormente reclamaban
el dinero como reintegro personal.
Perla y Orellana hicieron compras que no eran de su competencia,
porque para ello existía el departamento de Proveeduría
y no estaban justificadas las compras de atachés, lapiceros, alfombras
y libros de cocina, los cuales fueron adquiridos en forma personal y a
precios excesivos, se dice una de las observaciones.
Los onerosos gastos médicos de Perla y Orellana también
son cuestionados, ya que no cumplieron con los requisitos del instructivo
de pagos para la prestación sobre reembolso y gastos médicos,
hospitalarios y farmacéuticos.
Se asegura que Orellana, en dos meses consecutivos, cambió sus
lentes por un valor de 404 mil dólares. Asimismo compró
zapatos ortopédicos a su hija, cuando sólo su esposa estaba
autorizada para ser beneficiaria.
Se añade que en una comida en un restaurante capitalino, gastó
más de 100 dólares y los cargó a Anda.
Los salarios
La Corte encontró que Carlos Perla se hizo aumentos a su salario
en seis ocasiones durante su gestión.
En 1994 se aumentó 2,000 colones; en el 95, 1,760; en el 97, 11,240;
en el 98, dos incrementos que suman 4,326; en el 99, otros 10,670 colones.
Se deja constancia en el informe de que cobró indemnización
cuando renunció a su cargo el 22 de mayo de 2002.
Con respecto a José Mario Orellana Andrade, se informa que subió
su salario ocho veces. En 1995 lo hizo en dos partes, la primera fue de
3,702.95 y la segunda de 1,600.
En el 96 fue de 3, 400, en el 97 fue de 2,000 y en 1998 fueron tres veces,
una de 1,620, la otra de 6,380 y la tercera de 2,100.
También cobró indemnización el 17 de junio de 2002,
cuando renunció.
Herrera Campos subió su salario diez veces, entre 1993 y 1998.
Las sumas van desde 517,44 hasta 1,850.64. Cobró indemnización
al renunciar.
Crespín Varela subió su sueldo siete veces. En el 95 fue
de 4,269 colones; en el 98 fue de 6, 980; en el 96 en dos veces, la primera
de 1,369 y la otra de 3,861. En el 98 sumó otros 1,020, y en el
97 fue de 2,000.
Los peritos hallaron que Yiomara Guadalupe Gómez tuvo ocho aumentos
desde 224 colones hasta 1,500.
Las autoridades procesan a Perla y a su grupo por una serie de fraudes
y sobornos por un monto de cien millones de dólares.