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| Impacto. El vehículo donde se conducían
los jóvenes quedó totalmente destruido. Foto
EDH |
Óscar Iraheta/Lissette
Ábrego
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Dos personas murieron y nueve más resultaron
heridas en tres accidentes de tránsito ocurridos ayer en diferentes
partes de San Salvador.
El primero de ellos sucedió a las 6: 30 de la mañana, sobre
el Bulevar Venezuela en las inmediaciones de la colonia El Carmen.
En el lugar perdió la vida Manuel de Jesús López
Rodas, de 18 años, quien acompañaba a José Roberto
Ayala Serrano, de 17. Éste último resultó con golpes
leves y no tenía licencia para conducir.
Según testigos, el pick up P 245-823, en el que se transportaban
los jóvenes, se descontroló e invadió el carril contrario,
impactando con el vehículo placas 469-622, que era conducido por
Israel Torres Flores, de 35, quien resultó ileso.
La policía presume que Ayala Serrano no tenía suficiente
práctica de manejo.
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El segundo percance tuvo lugar sobre la autopista hacia
el aeropuerto de Comalapa, en el kilómetro 28.
De acuerdo con la Policía de Tránsito de Santo Tomás,
el conductor del microbús de la ruta 138 P 45-67, se conducía
a excesiva velocidad y volcó.
En el suceso resultaron heridas ocho personas en su mayoría trabajadoras
de una maquila cercana al lugar. El conductor del carro huyó.
Atropellado
Mientras tanto, Víctor Manuel Núñez, de 75, fue embestido
por un microbús de la ruta 29 A, que se conducía a excesiva
velocidad en el sector de la Avenida Independencia de esta capital.
El conductor del automóvil abandonó el lugar, aunque la
PNC dijo que al parecer el septuagenario cruzó la calle sin precaución.
Eran buenos amigos
Manuel de Jesús López perdió la vida
quizá porque estaba en el lugar y a la hora equivocados.
Tenía dos días de trabajar como vendedor de lácteos
en un pick up.
Ayer se enfermó el conductor y para no perder el negocio de la
jornada, José Roberto Ayala Serrano, de 17 años y quien
no tenía licencia para conducir, tomó el control del vehículo
y se accidentó sobre el bulevar Venezuela.
¡Qué desgracia! Esto es lamentable. Ellos eran como
hermanos, decía Josefina Rodas, mientras observaba el cuerpo
sin vida de su hijo Manuel.
Los jóvenes residían en la colonia El Milagro, de la comunidad
22 de Abril, de esta capital.
Expresó que Manuel era un gran amigo de José Roberto Ayala
Serrano, quien conducía el vehículo accidentado y por esa
razón no pondría ninguna demanda contra él.
La mamá de Roberto, María Juana Ayala, visiblemente consternada
por el hecho, narró que su hijo jamás hubiera querido provocar
el percance. Ellos se criaron juntos. Hasta han comido del mismo
plato, dijo con tristeza.
Relató que su hijo es vendedor desde los diez años y que
hace poco le había pedido a su amigo que le ayudara en el negocio.