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Comentario de la semana
¿Qué nota le ponemos a los medios?

Grandes desafíos tenemos como país, pero también grande es la oportunidad, obviamente percibida por el Presidente: lo que los salvadoreños deseamos, con vehemencia, es poder vivir con tranquilidad.

Publicada 11 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Eduardo Torres*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com

“Dientes” a la Defensoría del Consumidor, mesas con la empresa privada para tocar, entre otros, la generación de empleo; apuesta decidida al turismo, así como a las actividades agrícolas y, “por supuesto, el Tratado de Libre Comercio (con los Estados Unidos) y la apertura comercial”, son algunos de los principales puntos, en el tema económico, esbozados por el Presidente de la República, Elías Antonio Saca, en el marco de una entrevista televisiva con motivo de sus primeros cien días al frente del Ejecutivo.

Con creces ha cumplido el Presidente la República este importante período inicial. La gente en verdad le aplaude el que siga siendo “Tony”, es decir, que mantenga su cercanía con el salvadoreño promedio —como la “Niña Con”, que desde Canal 2 le vio llegar a la televisión—, y a la vez aprecia su genuino y bien intencionado esfuerzo por despolarizar al país. Genial, en ese sentido, resultó la iniciativa política concertadora lanzada la mañana después de la toma de posesión, la cual concluyó con rizas y abrazos —sonrisas de oreja a oreja ante las cámaras de la televisión—, entre políticos en Casa Presidencial.

En el otro tema que más aprieta a la gente, el de la seguridad pública, pues Súper Mano Dura —como “concepto integral de seguridad pública, en el que el Gobierno manda el mensaje claro de que el que delinque va a pagar”— y el despliegue de la Policía Rural, son los tópicos que mencionó el Presidente como promesas de su campaña ya en proceso de ejecución a los cien días de haber iniciado gestión. Sin duda contribuirá ello al orden social, lo cual debería a su vez aportar a la cruenta lucha que en contra del crimen organizado se viene librando desde hace años.

El “Plan 2021” en educación y la reforma de salud, con Fosalud como fuente de financiamiento para la atención preventiva médica y odontológica en unidades de salud y hospitales, constituyen la apuesta central del quinquenio en el área social. Y por supuesto, la reforma fiscal, de donde saldrán los necesarios recursos que requiere el país para salir adelante. “Yo diría”, dijo el Presidente, al responder de forma directa a una pregunta del entrevistador, “que el empresariado salvadoreño está muy consciente de la importancia que representa mejorar la recaudación fiscal”. Insistió el Presidente en que combatirá la evasión y el contrabando, ya que su política será “recoger el dinero que no se cobra”.

“El Ministerio de Hacienda”, agregó el Presidente, “tiene un programa completo que incluye las leyes a reformar, tanto del Código Tributario como del Código Penal, porque estamos hablando de una parte punitiva muy fuerte contra los evasores fiscales y por supuesto hay que revisar una serie de leyes que tienen que ver con toda la parte impositiva”.

Definida entonces la agenda estratégica del gobierno, que en realidad —con los matices del caso— debería ser una agenda estratégica de país con los megaproyectos de Cepa, pasados y aprobados los primeros cien días, entramos de lleno a la administración de Saca. Grandes desafíos tenemos como país, pero también grande es la oportunidad, obviamente percibida por el Presidente: lo que los salvadoreños deseamos, con vehemencia, es poder vivir con tranquilidad, trabajar y progresar, brindar a nuestros hijos mayores oportunidades de las que nosotros tuvimos.

Quien esto escribe piensa que todos los planes habidos y por haber, se encuentran ya hechos. Acción, por lo tanto, es la palabra clave. No puedo —ni quiero— omitir el expresar mi satisfacción por ver con renovados brillos a “los sabios”, como les llamó siempre un amigo a los miembros de la Comisión Nacional de Desarrollo. Es demasiado importante el trabajo de años realizado en el Plan de Nación para no utilizarlo. No hay recetas mágicas que mejoren una situación económica de un día a otro, pero vaya que sería un acierto realizar las acciones puntuales propuestas por la CND.

Es más, me parece que no debería llegar hasta ahí su aporte. Siendo, para quien esto escribe, la polarización política el principal problema del país —contaba el Presidente Saca ante un grupo de columnistas de periódico que el día de la última toma de Catedral, habían llegado al país unos importantísimos inversionistas extranjeros—, pues vaya que se vuelve un excelente vehículo la Comisión Nacional de Desarrollo para retomar su objetivo inicial que era, bajo el espíritu de Chapultepec, formular una visión conjunta de mediano y largo plazo.

¡Ojalá lo logremos!

*Lic. en Ciencias Jurídicas y columnista de El Diario de Hoy.

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