Guadalupe
Trigueros
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
El
Salvador es el primer país centroamericano en crear y en operar
una oficina de gestión de riesgos, para aumentar el control de
las importaciones y exportaciones que circulen procedentes de toda la
región, con tal de evitar el contrabando y la evasión de
impuestos.
Los agentes de la Unidad de Gestión de Riesgos han sido capacitados
por expertos estadounidenses y canadienses en detectar los diferentes
perfiles de tráfico ilícito de mercancías y monitoreo
de antecedentes en países o regiones que unen sus aduanas con sus
correspondientes sistemas de administración de impuestos.
William García, subdirector general de Renta de Aduanas, informó
que el grupo de Gestión de Riesgos funcionará como un buró
de inteligencia, ya que controlará las importaciones y exportaciones
que se registren en cualquier país centroamericano, por medio de
la base de datos regional que se ha construído con la unión
aduanera.
Cada gobierno centroamericano, detalló, se ha comprometido a crear
sus respectivas unidades de Gestión de Riesgos, para proteger la
administración tributaria del istmo y enfrentar los ilícitos
en igualdad de condiciones.
El Salvador fortalece sus controles, debido a que es el primero en disminuir
rápidamente el porcentaje de inspecciones aleatorias de mercancías
en las aduanas.
Desde agosto, Guatemala bajó en 15% el uso de semáforo en
rojo para los bienes procedentes de nuestro país, mientras las
autoridades salvadoreñas bajaron en un 6% el mismo procedimiento,
para los productos guatemaltecos. Este mes, la cifra baja a 4%.
García recordó que el compromiso en el proceso de unión
aduanera es eliminar el uso de semaforización de mercaderías
en El Salvador, Guatemala y Honduras, desde diciembre. A partir de entonces,
la Unidad de Gestión de Riesgos será más cuidadosa
en sus controles.
Fiscalización
La desaparición del semáforo en aduanas no eximirá
de la fiscalización a los transportistas o comerciantes.
Según García, Gestión de Riesgos tiene la capacidad
de detectar anomalías en las facturaciones e informes tramitados
previamente por los interesados.
Si la unidad central de Gestión de Riesgos descubre anomalías
con algún envío hacia Guatemala, envía la información
a sus similares y el transportista puede ser detenido por los fiscalizadores
aduaneros guatemaltecos y procesarlo por evadir impuestos contra ese país,
advirtió García.
Lo mismo ocurre si el contrabandista llega a El Salvador. Si el individuo
declaró un cargamento de repollos, pero ocultó bajo estos
otro de ropa mexicana y guatemalteca, evade el pago de IVA para el primero
y el arancel que corresponde a los artículos de México,
en caso de que estén gravados en el Tratado de Libre Comercio (TLC)
que ambos países tienen.
Cuando la integración aduanera se complemente en Centroamérica,
desaparecerán las aduanas físicamente, pero no la labor
ni el control de las mismas. Será entonces que Gestión de
Riesgos se convertirá en cada país en el máximo vigilante
fiscal de la región, comparó.
Incluso, dijo, las autoridades fiscales regionales trabajan en los cambios
legales que habrá en dicho proceso, tales como la desaparición
de la figura importación y exportación,
que se llamarán transferencia de bienes.
Tal cambio tiene razón, debido a que sin líneas fronterizas
en el istmo, no se pagará ningún impuesto en las aduanas
para los bienes regionales, ni para los que se hayan internado por algún
país de la zona y cancelado su respectivo arancel, en caso de que
procedan de naciones no socias de la región, para circular libremente.

|