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“El que no se sienta fuerte, que ahueque”

Para pobres. “Vamos a tener un programa específico en el combate a la pobreza extrema que comenzará ahí por 2006 y que va a tocar a aquellos ciudadanos que normalmente el accionar de los gobiernos no logra alcanzar”

Publicada 10 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

“Creo que el gabinete está en sintonía con el plan, pero sería irreal decirle que en un 100 por ciento. Y lograrlo es parte de la labor nuestra”

Ciro Granados
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Es una especie de auditor del gabinete de Antonio Saca. A él le pedirá cuentas el Presidente. Y él presionará a los ministros para que ejecuten el plan de gobierno.

Eduardo Zablah Touché está consciente de que lograr que el engranaje gubernamental ruede sin dificultad le traerá réditos políticos a una gestión que, a 102 días de haber arrancado, tiene ya fuertes raíces.

El suyo es un trabajo tras bambalinas. Y como secretario técnico de la Presidencia, debe estar pendiente para que el mapa de acción se siga al pie de la letra. Esa labor le traerá más de un quebradero de cabeza. Lo sabe. No le teme. Al fin de cuentas, le han dado suficiente poder.

Pregunta: ¿Cómo está la luna de miel entre el pueblo?

Respuesta: La actitud del Presidente y su estilo han ayudado a que la gente lo sienta cerca. Lo que puede llamarse luna de miel puede ser más larga... con él, no necesariamente con los demás. El aura del Presidente es poderosísima y todos nos beneficiamos un poco, pero no debemos confiarnos: a él sí lo protege, a los demás, si no trabajamos, no nos protegerá. Cada quien ve por su pellejo.

¿Qué habrá después de los 100 días?

Trabajaremos la ejecución del plan en tres áreas prioritarias: seguridad, generación de empleo y equidad.

Seguridad, entendida en lo personal, institucional, jurídica, social y económica. En la generación de empleo, aunque la apertura comercial como situación y como estrategia nacional nos crea amenazas, nos da innumerables oportunidades. Y la equidad, donde tenemos un país con áreas que están bien y otras que no están nada bien. Tenemos casi listo, por primera vez, un mapa de pobreza, municipio por municipio. Podremos trabajar directamente en atacar la pobreza extrema. La idea es tratar de llevar a todos los ciudadanos del país a un mismo nivel.

¿Y cómo van a lograr eso?

No hay país en el mundo que lo tenga, pero ése es el rumbo con el que queremos trabajar. ¿Cómo se hace? Tratando que todas las instituciones que tengan que ver con inversión puedan trabajar con un mismo objetivo en un mismo lugar y lograr un mayor impacto; pero además vamos a tener un programa específico en el combate a la pobreza extrema, que comenzará ahí por 2006.

Esto de conseguir cierto nivel de equidad lo vengo escuchando desde el gobierno de Cristiani... Yo no le puedo responder por el gobierno de Cristiani.

Me refiero a que no es algo nuevo. ¿Por qué ahora creerle a este gobierno?

No, yo no le puedo pedir que me crea. Yo le cuento qué es lo que nosotros vamos a querer hacer y le voy a pedir que por las pruebas nos juzgue cuando demos resultados.

¿Debemos esperar hasta 2006 para tener resultados en el tema de equidad?

Digamos que puede haber, en todas las áreas de gobierno, logros pequeños en el camino y otros que son de largo plazo. No preveo en Educación, por ejemplo, algún logro en 2005. Claro, habrá más orden, orientación, capacitación de maestros... pero ya en 2006 esperamos tener un Megatech operando en La Unión, un “X” número de maestros preparados en inglés; son temas de mediano y largo plazo. Vamos a ver medidas de corto plazo cuando se trata de infraestructura.

¿Cree que el gabinete está en plena sintonía con el plan que parieron ustedes?

Creo que sí, pero sería irreal decirle que en un 100 por ciento. Eso es parte de nuestra labor: estar seguros de que todo el tiempo estamos avanzando hacia eso, haciendo más productivo el trabajo.

¿Y eso le genera fricciones?

¡Por supuesto! Pero es parte de lo que uno tiene que hacer. Hasta hoy ha sido muy sencillo, pero no tarda en haber alguna, aunque son temas que el gobierno maneja muy discretamente y así debe ser.

A veces he pensado que un gabinete es como un aula de alumnos grandes, donde el profesor es el Presidente y usted sería como el alumno en el que depositan las confianzas como para...

“Las expectativas del pueblo están bien altas; van a bajar. No se pueden mantener allí... es imposible, llegaremos a niveles más realistas”

... Ese es odioso, ja, ja, ja. No, yo más bien prefiero pensar que soy un auxiliar que está cumpliendo la misión encomendada. Pero no tengo esa preocupación, creo que vamos a trabajar muy bien con los funcionarios en la medida que uno funcione. Si uno es accesible, soluciona problemas y da resultados vamos a poder trabajar. Por el contrario, no tardan en darme una patada. Todos y cada uno.

He escuchado críticas en el sentido que usted concentra mucho las actividades. No, no, la crítica es bienvenida, pero no acepto lo de la concentración. Sí, la Secretaría tiene una función de coordinación y en ese sentido no podemos evitarla, pero tratamos de delegar en la medida de lo posible.

¿Qué ha dejado de hacerse en estos 100 días?

Estamos atrasados con los programas presidenciales, que son 10. Van caminando bien cinco o seis. Me parece agradable que lo acepte. No le voy a mentir. Y esa es culpa de la Secretaría... mía. A veces la presión del día a día no nos deja avanzar.

¿Qué esperan de aquí a Navidad?

Hay parámetros claros pero muy subjetivos. Si tuviera que hablarle de una reforma educativa ¿cómo mido los avances? Aunque (para esa fecha) ya estén los comités conformados, ya esté el resultado de la consulta... es un avance de acuerdo a lo presupuestado; y esas mediciones se van a hacer. Ahora, asignarle un porcentaje de cumplimiento es un poco subjetivo.

¿Algo que usted tenga tan en mente que no pueda dejar de mencionarlo?

Es que me voy a equivocar. No venía listo para esa pregunta. Vamos a entrar con un proyecto de competitividad a la Asamblea que lleva apoyos a la pequeña empresa, a los industriales, a los sectores afectados por el Cafta; lleva la creación del sistema de innovación, un premio nacional de calidad. Vamos a entrar también con el paquete fiscal y con las leyes del sistema financiero.

Para esto necesitan apoyo en la Asamblea. Tras las gruesas cortinas de Casa Presidencial ¿cómo se siente el ambiente de la oposición política?

Ha mejorado mucho. Dicho eso, la oposición tiene la función de oponerse por definición. Esperamos que sea complicado. Sin embargo, así debe ser. No pretendo que la Asamblea sea dócil. No debe ser dócil. Esos son los filtros y los balances que tiene la democracia y nos obliga a hacer la labor con más eficiencia y transparencia.

Éxito del gabinete
“Tiene experiencia política, no es improvisado. También hay bastante continuidad con personas que venían del gobierno anterior”
Aura presidencial
“Puede ser que el Presidente siga cosechando frutos de su liderazgo y carisma, y que el Gobierno, unos más otros menos, pueda ser vapuleado”
Fricciones
“Es parte del territorio. Ojalá que no las tengamos y que no las tengamos fuertes, pero si tienen que darse, es parte de la misión”

¿Cómo se respira el ambiente respecto de las gremiales?
Están muy pendientes, porque el tema fiscal no le gusta a nadie. Y si bien algunas han expresado apoyo en rasgos gruesos, cuando lleguemos a los finos vamos a tener diferentes opiniones. Sería iluso pensar que no vamos a tenerlas.

¿Qué es lo más difícil de su cargo?

Que estamos en todo y no somos de nada. La obra nuestra es que los demás funcionen bien.

¿En qué se han equivocado?

Está temprano. Nos vamos a equivocar, es un gobierno de humanos. Pero si nos equivocamos por hacer, es bueno. Lo que no podemos hacer es equivocarnos por dejar de hacer.

¿Cuál ha sido su mayor acierto?

La medición nuestra es difícil verla... es de todos. Nos vemos en todos los logros del gobierno, como también nos vamos a ver el día que haya fracasos.

¿Es usted un superministro?

Nooo, ni siquiera soy ministro, soy secretario. Y de eso nos cuidamos, porque creo que la relación debe ser de compañerismo y de cooperación con los demás ministros.

¿Van a tener suficientes energías para cumplir los compromisos?

Tenemos que tenerlas. Y el que no se sienta fuerte que ahueque y que entre otro para seguirlo.

¿Qué es lo que más le gusta y lo que menos de su trabajo?

Me gusta lo que siempre me pareció bonito de la administración pública: es un trabajo cuyos resultados van a mejorar la situación de nuestro país. Quizá lo que menos me gusta es la intensidad del calendario, que no permite a veces cumplir con todos los que quieren una respuesta. Me gustaría tener más capacidad de cumplir las demandas.
No se ponga tan serio, me imagino que también le gusta el salario.
El salario aquí en esto... no quiere usted saber cuánto es, je, je.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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