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Policía Rural: una promesa que marcha

Sobresalen. Cifras de las autoridades indican que los delitos más frecuentes en el campo son los puntos de asalto, amenazas y violencia intrafamiliar. En los primeros 30 días, la fuerza registra 32 detenciones por estos hechos

Publicada 10 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Desplazamiento por el carrizal. El cabo Óscar henríquez es el encargado de la Patrulla Seis, a la que le corresponde vigilar el cantón El Carrizal, municipio de Nahuizalco, donde el ambiente de inseguridad era generado, mayormente, por los pleitos entre pandilleros locales y rivales de sectores vecinos. Foto: EDH/Felipe Ayala

Jorge Beltrán
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Aunque la racha de homicidios en Sonsonate no mengua, en las zonas rurales de los municipios por donde se desplazan los policías rurales, ha bajado toda suerte de delitos.

La gente así lo percibe y las estadísticas de la naciente división lo muestran.

Fue una promesa de campaña. A menos de dos meses de haber asumido el mando del gobierno, Antonio Saca dispuso el primer despliegue en un cantón, Las Higueras de Izalco, que hace seis años fue bastión de una banda de secuestradores y asaltantes: Los Ex Combatientes.

Lo hizo en Sonsonate, pues en el ámbito nacional, a juzgar por la cifra de homicidios (232 hasta agosto) en lo que va del año, es el departamento con más problemas de seguridad.
En el cantón El Carrizal, jurisdicción de Nahuizalco, cuya seguridad ha sido asignada a la Patrulla Seis, la gente ha notado el cambio.

Allí, cuentan que hubo una ocasión en que un grupo de mareros llegó al centro escolar con un “homeboy” (compañero de pandilla) herido, exigiendo a los profesores que le proporcionaran primeros auxilios. Estos se resistieron y para su fortuna, los pandilleros no tomaron represalias.

Los escolares de esa misma escuela también sufrían. Los mareros saltaban los cercas metálicas y pasaban de aula en aula “pidiendo colaboraciones”.

Anécdotas como las dos anteriores, son usuales en los lugares patrullados por los rurales; de común denominador tienen siempre a los mareros como protagonistas.

“Hemos logrado reducir ampliamente la comisión de delitos en las zonas donde tenemos gente
patrullando las 24 horas. Hay más denuncias y más detenciones”

“En tres o cuatro semanas se prevé el despliegue de un segundo grupo.
Hemos sugerido algunos lugares como Santa Ana y La Libertad”.
Com. José Luis Tobar Prieto
[Subdirector Policía Rural]

Según el subinspector Manuel Humberto Ramírez, los delitos han bajado en un 70% en las zonas bajo su responsabilidad.

“Los delitos que se registran son cometidos donde no tenemos presencia nosotros”, asegura el oficial a cargo de los noventa y tantos agentes que fueron desplegados el 26 de julio anterior.

En el terreno (zona bajo responsabilidad de la Policía Rural) hay 21 patrullas cuyo régimen de trabajo les exige que pasen seis días caminando por veredas con una abultada mochila a espaldas, durmiendo a veces en corredores de algunas casas, escuelas o simplemente a la intemperie. Descansan cuatro.

Ramírez dice que desde que la Policía Rural inició labores, en sus sectores de responsabilidad únicamente se ha cometido tres homicidios que ocurrieron en la semana posterior al despliegue.

En cambio, han realizado 32 detenciones en el primer mes de operaciones, la mayoría de éstas en flagrancia. En algunos cantones de Juayúa, Nahuizalco, Acajutla, Santa Isabel Ishuatán, Izalco, San Julián y Armenia hay permanencia de policías rurales.

Pero el número de patrullas es reducido y por eso sólo uno, dos o tres cantones de éstos, son los realmente vigilados.

Pandillas
Los tres homicidios ocurridos durante agosto en sectores de responsabilidad de la Policía Rural, han tenido a pandilleros como protagonistas.
Pleitos familiares
Las riñas entre mujeres que se pelean al marido son casos frecuentes en el campo. A veces esas reyertas derivan en amenazas y sobrevienen los arrestos.
Lesiones de arma blanca
En los fines de semana, un delito que también es frecuente son las lesiones con machete. Esto se explica por la ingesta de licor durante esos días.
“La gente sale hoy más tranquila. Antes no, porque había lugares donde asaltaban
y violaban”
Anabel Mejía Acevedo
[Residente cantón Metalío]
“Se ve la protección. Se duerme sin preocupación
de que vaya a
pasar algún
problema”
Tomás Rodríguez
[El Carrizal, Nahuizalco]
“Está tranquilo. No sería malo que hubiera más presencia sábado y domingo cuando hay más bolos”
Rosa Vilma Guevara
[Residente cantón Metalío]
“(La policía
rural ) nos ha ayudado bastante. Se han calmado los muchachos (pandilleros).
Margarita Hernández
[Profesora de El Carrizal]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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