Roberto DÍaz Zambrano
El Diario de Hoy
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Las luces brillaban con diferentes intensidades, las llamas de las candelas
subían y bajaban según el ritmo del viento.
Casas, calles, negocios, escuelas e instituciones lucían creativos
y vistosos adornos en honor a la víspera del nacimiento de la Virgen
María, la noche del 7 de septiembre.
Todas las calles lucieron iluminadas por los farolitos al menos durante
una hora y media, ya que la lluvia intensa obligó a terminar la
fiesta, pero no antes que los lugareños y turistas admiraran el
esfuerzo hecho por los ahuachapanecos.
Los centros educativos se esmeran, año con año, para poder
sobresalir entre las mejores creaciones.
El colegio Josefino colocó dos mil farolitos en un solo motivo
que mostraba un puente con sus pasarelas y dos faroles grandes que iluminaban
la imagen de la madre de Dios.
El barrio Santacruz realizó dos diseños muy especiales:
uno en honor a los juegos olímpicos de Atenas y otro que cubría
toda una cuadra de diversos dibujos, elaborados muy detalladamente.
Sin duda de los trabajos más admirados por propios y extraños,
fueron los hechos por los movimientos católicos de la Iglesia El
Calvario e igual dedicación mostraron los de la iglesia San Judas
Tadeo.
Los ancianitos del Hogar Llanos Magaña adornaron la fachada de
su institución con las figuras de la Virgen.
El ambiente era amenizado por música de marimbas y bandas de paz
que marcaban el ritmo desde las siete de la noche en adelante.
Los ganadores
Como es costumbre, la Casa de la Cultura y su comité de apoyo,
junto a las autoridades, formaron el jurado calificador.
La tarea de elegir los mejores diseños fue dura; sin embargo, en
la categoría de casas particulares, Lilian de Lagos ganó
el primer lugar.
Entre las instituciones educativas, se premió al Liceo José
Milla; como institución, el Hogar Llanos Magaña, el más
vistoso de los barrios y colonias fue Las Flores y en templos, San Judas
Tadeo.
Y en el área del arbolito tradicional, Dorita de Salaverría
se agenció el primer lugar.