elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Todos con la selección

El Salvador sale esta noche con la obligación de ganarle a Jamaica. La fe mueve montañas.

Publicada 8 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

A la expectativa. Varios chiquillos observan a Mario Elías Guevara, mientras éste se dispone a efectuar un saque de banda. Foto: EDH

Mauricio Antonio Qüehl
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Un “enjambre” de niños invadió ayer el campo donde la selecta se entrenaría por la tarde. Era el momento de compartir

El orden y la paciencia no eran buenos aliados en un grupo de chiquillos, que hacían cualquier cosa con tal de llevarse un autógrafo de sus idolos.

A ellos no les importaba los problemas que atañen a la selección.

Ellos sólo querían dos cosas: Una firma en su camiseta y la victoria esta noche contra Jamaica.

“Yo quiero que ganen, no me importa el marcador”, dijo de lejos un pequeño, que rápidamente se perdió entre el montón que buscaban el sello personal de cada uno de los seleccionados.

Poco a poco fueron saliéndose de la cancha, pero en un costado de ella siguieron de muy cerca las incidencias de la práctica.

Esos chiquillos hicieron ayer lo suyo en la cancha de entrenamiento. Hoy el turno es para los más grandes en el Estadio Cuscatlán, cuando El Salvador se enfrente a su similar de Jamaica.

“Espero que la afición llegue a apoyarnos, porque nosotros estamos mentalizados que queremos el triunfo por ellos y por nosotros”, dijo el espigado zaguero Erick Dowson Prado, mientras esperaba ser entrevistado por algunos medios.

“Nosotros vamos a hacer todo lo posible por no fallarles, pero necesitamos que nos apoyen”, agregó.

“Queremos que lleguen a apoyarnos, nosotros comprendemos que la afición siempre quiere que ganemos, pero a veces no se puede”, expresó por su lado el Marvin González.

Su compañero de equipo, Alfredo Pacheco, tambien cree que el apoyo de los hinchas cuscatlecos es vital para ir a buscar el triunfo contra los jamaiquinos.

“Esperamos que la afición llegue al estadio y nos apoye. Tenemos que sacar provecho de que somos locales y aquí no podemos perder”, externó y añadió.

“No tienen que perder la fe, pues nosotros no la perdemos. Mañana (hoy ) tenemos que jugar todos juntos contra Jamaica”.

Juan Ramón Paredes sabe que en el encuentro de esta noche se “juega la vida”, pero está tranquilo. Él confía en lo que sus dirigidos puedan hacer contra los caribeños.

“Ellos están con un gran positivismo de que pueden lograr un buen resultado. Se tienen fe y yo la tengo en ellos”, afirmó el seleccionador.

“Espero que los aficionados estén con nosotros mañana (hoy) apoyándonos”, manifestó el timonel del combinado nacional.

El Salvador tratará hoy de sacar ventaja nuevamente de su localía, tal y como lo hizo el 18 de agosto pasado, cuando derrotó 2-1 a la selección de Panamá.

Jamaica en cambio buscará sumar sus primeros puntos como visitante, luego de haber perdido cinco en casa.

Seis años después

Si alguein tiene buenos y malos recuerdos de Jamaica, ese es sin duda Nildeson De Mello.
El 9 de noviembre de 1997, el brasileño, recién nacionalizado salvadoreño en ese entonces, marcó el primer gol del juego de vuelta contra los jamaiquinos. En el de ida habíamos perdido 1-0.

“Recuerdo ese gol porque me tiré de palomita para hacerlo”, recordó Nenei en la práctica de ayer.

“Lamentablemente ellos nos empataron (2-2) y se nos fueron las posibilidades de clasificar”, agregó.

De Mello quiere contra jamaica volver a vivir el éxtasis de anotar . “Si tengo la oportunidad de hacerlo, se lo voy a dedicar a Dios, a las personas que quiero y a mis hijos”, expresó el delantero.

Pacheco recuperó el apetito

Uno de los efectos que le causó la posibilidad de no jugar hoy fue el perder el apetito. Algo que recuperó ayer por la tarde.

Eso porque el informe de sancionados enviado ayer por la FIFA, le aclaró que ante Estados Unidos no recibió su segunda tarjeta amarilla, sino la primera.

“La confusión surgió porque se pensó que me habían amonestado contra Bermudas”, explicó Alfredo Pacheco. “Gracias a Dios que no fue así, porque no quiero perderme ningún partido de la eliminatoria”, añadió.

“Te digo que estaba triste y tenso. Hoy (ayer) por la mañana me entrené y me sentía todo desganado. Pero hoy (ayer) por la tarde que me dijeron que sí podía jugar, volví a la vida”, aceptó .

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW