elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Si por garra fuera…

La Selecta jugó con el orgullo pegado a la camisa azul para no salir goleada ante EE.UU.

Publicada 6 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Un mundo de goles. Víctor Velásquez (5) se vio superado por Casey (9) en todo el partido del sábado. La selecta cayó derrotada, de nuevo, el sábado ante Estados Unidos 2-0. Foto EDHAP

Orestes Membreño
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Juan Ramón Paredes y su cuerpo técnico habían preparado al equipo nacional para dar la batalla ante Estados Unidos, principalmente para no brindar libertades de funcionamiento al equipo norteamericano.

En tal sentido, el gol tempranero de los estadounidenses y la expulsión de Dennis Alas fueron dos circunstancias que cambiaron de manera radical el juego del lado de los salvadoreños, porque quedaron amarrados.

El Salvador poco pudo hacer para empatar ante un conjunto norteamericano con mejor juego colectivo y que no es fácil obligarlo a que se salga de su esquema, amén de los pocos recursos ofensivos con que contó el equipo salvadoreño para inquietar.

Poco se pudo hacer para empatar en 20 minutos, que fueron los que jugó El Salvador con once hombres después del gol de Ching, denotando que en ofensiva se siguen teniendo problemas de funcionamiento.

Si vemos lo que aportaron jugadores como Alas, González y Murgas en el apoyo a la gestión de Josué Galdámez y Cerritos, no fue ni por asomo lo que se esperaba de ellos.

De los tres mencionados, sólo Alas habrá jugado en un puesto que ya ha desempeñado, mientras que el santarroseño y el tigrillo fueron mandados a cumplir misiones que habitualmente no son las suyas.

González fue sacado del juego con el movimiento estratégico sin balón de Donovan, mientras que Murgas se vio muy limitado para buscar conjunción con Cerritos y Galdámez.

Luego, con la expulsión de Alas, las cosas se vinieron abajo, la estrategia tuvo que cambiarse y con mucha más razón había que evitar la goleada.

En ese aspecto, la línea de cuatro en el fondo, más el concurso del “Zarco” Rodríguez y la actuación de Santos Rivera, se llevan buena nota.

Del resto, sólo Cerritos lo intentó junto a Galdámez, pero carecieron de acompañamiento en un esquema destinado más a la destrucción que a otra cosa.

Estados Unidos no puso en riesgo la victoria, ya que sólo fue cuestión de tiempo el esperar otra anotación o el final del partido.

Sin duda que era obvio pensar que no se podía ganar ese juego, porque, por lo preparado, la idea principal era no perder ante un equipo que nos supera individualmente, en varios puestos, y en lo colectivo, en funcionamiento.

Ahora habrá que preparar el siguiente juego ante un equipo jamaiquino que llegará desesperado a San Salvador luego de haber obtenido un punto en dos partidos.


Todo se derrumbó

Miguel Aguilar Obando, el auxiliar de Paredes, debió quedarse en el banquillo ante la expulsión del técnico y sobre sus hombros quedó la responsabilidad de la dirección del equipo en la cancha.

Tuvo la peña. Miguel Aguilar Obando (izq.) se hizo cargo de la Selecta. Foto EDHAP

Aguilar explicó que “el planteamiento táctico obedeció a las condiciones del partido porque se nos vino abajo la planificación con la expulsión de Alas”.

Agregó, además, que pese a quedarse en desventaja, el equipo nacional no entró en un bajón anímico y tampoco en una situación de ir al frente sin reservas descuidando la zona baja para intentar empatar, es decir, siempre hubo aplicación para mantener el orden defensivo.

“Fue importante para nosotros no desesperarnos, tratamos de mantener la pelota, algo que no conseguimos hasta cierto punto, pero si evaluamos la situación de las marcas, no hubo necesidad de golpear, y eso fue importante”, indicó Aguilar.

De hecho, El Salvador pudo mantener durante 64 minutos la portería en cero, hasta que llegó el gol de Donovan.

“Hubo una falta de cobertura en nuestra segunda línea y obedeció a un exquisito toque, a una técnica envidiable de tocar la pelota para dejar sin chance al portero, fue un golazo”, dijo el auxiliar de Paredes.

Pero en todo caso, destacó la labor defensiva de la selecta, que hizo menos dolorosa la derrota y que no pesara tanto la diferencia de goles a favor y en contra en la clasificación.

“El marcador fue bonancible hasta cierto punto porque no fue goleada para nosotros jugando con diez hombres de visita en una cancha difícil y ante un buen equipo que es el gran favorito”, dijo.

Aguilar aceptó que al equipo salvadoreño le fue difícil armarse en ofensiva, tanto por los pocos recursos y por el casi perfecto esquema defensivo del equipo norteamericano.

Dennis acepta la culpa
Al principio nadie se explicaba el porqué de la segunda cartulina amarilla sobre Dennis Alas que derivó en expulsión.

Sin embargo, al conocer que fue por portar una cadena, lo que ha sido tipificado como incorrección en las reglas de juego, quedó otra duda.

En el congresillo técnico previo al partido ya se había advertido sobre ello, además, el árbitro central también se lo recordó a los jugadores antes del juego, por lo que se pudo adelantar que Alas ya sabía de ello y lo que pasó fue un lamentable error del joven jugador salvadoreño. “A mí se me había ido, nunca pensé.

La verdad, como estaba caliente, después que cantamos los himnos, nunca me imaginé que una cadena podría provocar una expulsión”, dijo Alas al final del partido.

Al interior de la Selección las cosas no pasaron a más luego de una plática entre técnico y jugador. “Ya platiqué con el profe (Paredes) me dijo que hay que tener madurez y hay que saber afrontar esta expulsión”, indicó Alas.
El peso de los grandes
Para Jorge Humberto “Zarco” Rodríguez, la influencia de países con mejor representatividad a nivel de la ex Concacaf se volcó en contra de El Salvador antes y durante el partido ante Estados Unidos.

“Ojalá tuviéramos gente de peso en Concacaf porque no nos pueden mandar estos árbitros que no explican bien y vienen y te sacan un jugador que al final influye bastante”.

Rodríguez aceptó que las circunstancias del juego en la cancha favorecían al equipo estadounidense por jugar como local y por tener un equipo fuerte, pero que el rigor del arbitraje no podía ser tan parcial sobre los salvadoreños.

“Nosotros sabíamos que con el uno a cero, a pesar de todo, la ventaja era para el local, pero los árbitros no pueden perjudicar así en un momento determinado, son las nuevas reglas y hay que acatarlas, pero ojalá sean rigoristas con todos los equipos del área”, señaló.

“Zarco” se quejó de que El Salvador prácticamente está abandonado en el tema dirigencial y de representatividad ante los organismos internacionales del fútbol, lo que al final deriva en dificultades en la competición regional.

“Lastimosamente nosotros no tenemos poder, aquí el poder lo tiene Estados Unidos, Trinidad y Tobago, con Jack Warner, los mexicanos que siempre están bien representados y nosotros tenemos que luchar con todas esas dificultades”, dijo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW