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El Salvador en perspectiva
Las maras: causas y remedios

Las maras, o sean “gangs”, como se llaman en inglés, tuvieron su origen en un movimiento puritano que pretendía prohibir la fabricación, distribución y venta de toda clase de bebidas alcohólicas.

Publicada 5 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Mario Rosenthal* *
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com

Siendo que las maras son un producto importado de Estados Unidos, hemos dedicado un tiempo para estudiar las causas y remedios de este flagelo. Ante todo creemos necesario definir que nosotros lo clasificamos como un mal anárquico, es decir, una manifestación de la rebeldía contra la sociedad organizada y el rechazo de las limitaciones de la civilización.

Las maras, o sean “gangs”, como se llaman en inglés, tuvieron su origen en un movimiento puritano que pretendía prohibir la fabricación, distribución y venta de toda clase de bebidas alcohólicas. La población rural de EE.UU. siempre había sido antialcohólica y desde 1852 el Estado de Maine aprobó una ley que prohibía las bebidas alcohólicas.

En 1914 el 25% de los estados era antialcohólicos. Pero en 1919 entró en vigor el “Volstead Act”, decretando la prohibición en toda la nación. Como resultado surgieron decenas de multimillonarios contrabandistas y, en vez de disminuir el consumo de alcohol, aumentó y nacieron las “gangs”, que aprovecharon la oportunidad de comercializar la venta ilícita hasta que la prohibición fue derogada en 1933.

Pero las “gangs” no desaparecieron y en los próximos 25 años la venta de narcóticos sustituyó sus multimillonarios negocios. Ahí surgieron las maras, que las autoridades salvadoreñas consideran como los principales distribuidores de drogas en el país.

Las maras han afectado adversamente a los hispanos en Estados Unidos. Ha llegado a nuestras manos un estudio basado en los residentes hispanos en el Estado de Illinois. Sus experiencias sobre la mala crianza de sus hijos es bastante parecida a las de las personas de otras razas. En su caso culpan al subempleo y a los problemas económicos que obligan tanto a la madre como al padre a trabajar y dejar a los hijos solos en casa. En su alrededor ven a “teenagers”, menores de edad, “gangs” o maras, drogas, asesinatos, asaltos y una gran proliferación de toda clase de crímenes. Culpan directamente al derrumbamiento de la estructura tradicional del hogar por esta situación. ¿Si tanto la madre como el padre tienen que salir a trabajar, quién se queda cuidando y supervisando a los niños?, preguntan.

En casi todos los estudios sobre la criminalidad y su relación con las maras, se culpa a la decadencia del hogar, la falta de moral. Sin reforzar el hogar y volver a los tradicionales principios, nunca se controlará el problema de las maras, afirman estudios que analizan el tema.

No obstante, la estrategia del Presidente Antonio Saca de capturar y sacar de la circulación a los líderes de las maras es la correcta, porque años de estudio y décadas de experiencia han demostrado que cada mara tiene su raíz en la personalidad del fundador y dirigente.
Aunque las maras son muy fluidas y hay muchos cambios entre sus miembros, el dirigente casi siempre mantiene su mando, aunque se fusione con otras maras. Ahora le toca a los jueces hacer cumplir las reformas a las leyes antimaras y de condenar a las máximas penas a los dirigentes que capturan. Como se oye en muchas partes: “¿De qué sirve capturar a los mareros si a los pocos días andan libres?”.

Por otro lado, también toca a los padres de familia dedicar algún tiempo a la instrucción moral de sus hijos, llevándoles a la iglesia y asistiendo ellos mismos a cursos de orientación que las correspondientes dependencias del Gobierno, sin duda, ofrecerán a los ciudadanos.
*Escritor y columnista de El Diario de Hoy.

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