Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
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Evelyn Liseth Ramos, de 15 años, murió la noche del miércoles,
cuando un alud de llantas inservibles y lodo destruyó su casa en
la colonia San Francisco 1, en Santo Tomás, 11 kilómetros
al sur de San Salvador.
Norma Guadalupe, de 17, hermana de la fallecida, resultó con golpes
pero está fuera de peligro. Víctor Manuel Ramos, padre de
las víctimas trató de impedir la tragedia que ya temía,
no ayer, sino desde hace cuatro meses cuando, al comienzo del invierno,
solicitó a la alcaldía del pueblo que inspeccionara y midiera
el peligro que les representaba un muro de tierra y llantas viejas, construido
por los propietarios de un predio baldío que luego utilizaron para
estacionar furgones.
Acudió en varias ocasiones a la comuna. La última fue el
lunes anterior, cuando la jefa de catastro le dijo que si quería
algo urgente, que fuera al Viceministerio de Vivienda o que pusiera una
denuncia en la Fiscalía General de la República.
Hasta ayer al mediodía, la referida empleada municipal llegó
a ver los destrozos. No quiso decir por qué no se atendió
oportunamente la petición de don Víctor Manuel.
Si quieren saber algo, vayan a la alcaldía; aquí no
es el lugar, respondió con mal genio la mujer.
Don Víctor también trató de prevenir la tragedia
con los dueños del terreno. Éstos le dijeron que el agua
que salía bajo el muro era lluvia que caía del cielo
y que con eso no podían hacer nada.
El hombre lamentaba ayer que su hija, estudiante de primer año
de bachillerato en el Instituto Nacional Simón Bolívar,
(Insibo), muriera por algo que se pudo evitar.
Si uno va a donde ellos (alcaldía) es porque necesita que
lo ayuden, repetía, mientras miraba los escombros de lo que
fue su casa, construida hace cuatro años con el sacrificio de toda
su familia.