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Encuentro. La canciller sudamericana, Carolina Barco saluda a los
ministros René Figueroa (derecha) y Francisco Laínez.
Foto: EDH/Cancillería
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Antonio Trujillo
Enviado Especial
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Bogotá. Colombia y El Salvador coordinarán sus acciones
contra el terrorismo, el tráfico ilícito de armas, el de
migrantes, el secuestro y la delincuencia internacional.
Para llevar a la realidad este propósito, los dos países
anunciaron ayer las primeras estrategias, acordaron crear mecanismos específicos
para colaboración mutua y se comprometieron a la futura firma de
un Acuerdo de Cooperación Policial. Igualmente, El Salvador solicitó
la asesoría colombiana en cuanto a construcción de centros
penales.
El ministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, Francisco Laínez
y su homóloga colombiana, Carolina Barco, anunciaron ayer las bases
de esta unión de esfuerzos, al explicar el contenido de la Declaración
Conjunta que firmaron en el marco de la visita oficial de Laínez.
La lucha común contra el terrorismo buscará el cierre de
espacios a su financiación y a su capacidad de desplazamiento internacional,
objetivos para los cuales se comprometen a hacer efectivas las resoluciones
del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y aplicar las disposiciones
de los convenios internacionales sobre la materia.
Control de armas
Estrechamente ligado a la acción antiterrorista se enmarcará
también el programa de control al tráfico ilícito
de armas, municiones y explosivos.
Ambos países deberán poner en marcha el Programa de
Acción de las Naciones Unidas para Prevenir, Combatir y Erradicar
el Tráfico Ilícito de Armas Pequeñas y Ligeras
y llevarán sus puntos de vista a la Reunión Bienal que en
2005 evaluará a escala mundial la marcha de este programa.
Los cancilleres acordaron la aplicación en cada país de
los reglamentos acordados en la Convención Interamericana que definió
las normas de conducta.
Los cancilleres consideraron también de vital importancia adoptar
una posición conjunta en materia de las minas antipersonal, para
lo cual defenderán en las instancias internacionales el punto de
vista de que hay que prohibir su fabricación por entes no estatales.
El canciller salvadoreño, dijo que todos los acuerdos logrados
tienen de fondo un hecho de gran significado como es la nueva colaboración
que se pondrá en marcha entre los organismos de inteligencia y
seguridad de los países.
Barco agregó que en temas de seguridad es muy importante compartir
información. Por ello, los acuerdos de ayer implican comunicarse
entre los dos organismos policíales sobre lavado de dinero, seguimiento
a la venta de armas ilegales y tráfico de drogas, entre otros temas.
Son crimenes transnacionales que exigen que nuestros gobiernos actúen
de una sola mano, agregó.
Colombia solicitó ayuda a El Salvador en el tema del manejo de
las relaciones con los ciudadanos en el exterior, empezando por el espinoso
asunto del costo del envío de remesas.
La canciller Barco destacó que la experiencia salvadoreña
es trascendental, porque ya ha logrado para sus ciudadanos disminuir
sus costos a la mitad de lo que le cuesta a un colombiano enviar sus remesas.
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Condecoración. El funcionario fue
galardonado por su homóloga. Foto:
EDH/Cancillería
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Laínez: la paz vale la pena
Nosotros no venimos a dar consejos sino a compartir nuestras experiencias,
explicó el canciller Francisco Laínez, al explicar la participación
salvadoreña en el proceso de paz que adelanta el gobierno colombiano.
Recordó que cuando El Salvador vivió su conflicto y se inició
el proceso hacia la paz, Colombia tuvo una actitud protagónica
y que, por tanto, ahora es nuestro turno de ser agradecidos y decir
acá estamos, si nos necesitan para colaborar.
Lo que queremos decirles es que sí se puede hacer la paz,
que se tiene que buscar a pesar de las dificultades del día a día,
de los temores de los diferentes sectores y de las actitudes de quienes
no quieren la paz, enfatizó el ministro de Relaciones Exteriores.
El Salvador quiere traerles un mensaje, agregó: que la paz
vale la pena.
Respecto de las dificultades que en el conflicto colombiano plantea el
narcotráfico, el ministro dijo que se trata de un elemento muy
diferente de los que vivió el país, pero con una realidad
en común: gente inocente está muriendo.