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Luto. En una casa de Tacuba son veladas las tres personas que perecieron
cuando un bus embistió el pick up en que viajaban. Foto:
EDH
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Roberto Zambrano
El Diario
de Hoy
elpais@elsalvador.com
Que el responsable del accidente en que perecieron tres personas y otra
resultó lesionada de gravedad, sea capturado y responda por el
hecho, exigen familiares de los fallecidos.
El miércoles, poco después de las siete de la mañana,
un bus embistió a un pick up en el puente del río Cuyuapa,
a dos kilómetros de Tacuba.
El vehículo liviano se precipitó a un barranco de unos seis
metros, y tres de las cinco personas que viajaban en él, murieron.
Otro está grave en un hospital y una niña de dos años
no sufrió ningún daño.
Los muertos fueron Manuel Enrique Román, de 27, Jacqueline Lorena
Ramos Román, de seis y Luz de María Ramos, de 63, todos
miembros de la misma familia.
El conductor del bus fue identificado como Juan Carlos Hernández.
Huyó del sitio dejando abandonada la unidad de transporte y a los
pasajeros.
Las declaraciones de testigos detallan que Hernández transitaba
a excesiva velocidad y de manera distraída cuando ocurrió
el hecho.
Congoja
La casa de Tránsito Hernández, padre de Manuel Enrique,
es el sitio en que son velados los cuerpos. Hoy los sepultarán
en el cementerio de la localidad.
La vivienda se volvió punto de encuentro para muchas personas que
llegaron a expresar su solidaridad a los dolientes.
Autoridades municipales y muchas personas que no conocían a los
muertos ni a sus parientes, se han mostrado consternadas con lo ocurrido.
Varios recuerdan que la empresa a la que pertenece el bus, es la dueña
de la unidad que en enero de 2002 protagonizó otro accidente en
el mismo sitio. Ahí murieron 25 personas.
Otros comentaban que, pese a los accidentes ocurridos, las autoridades
no han colocado barandales a los lados del puente. Piensan que con ello,
las desgracias podrían ser menores
Son muchos los que exigen a los entes competentes que el responsable del
hecho sea capturado a la mayor brevedad posible y que responda por lo
ocurrido.
Pero también consideran que el propietario de la unidad debe apoyar
a los dolientes.
Él es quien selecciona a sus empleados y sabrá si
son prudentes o no, consideró un poblador.
Mientras los tres cadáveres son velados, muchas personas permanecen
pendientes de las condiciones de salud del lesionado Ángel Orlando
Ramos Mendoza, un agente de la PNC quien permanece en el Seguro Social
de Santa Ana, en condiciones delicadas.
La policía mantiene una intensa búsqueda del conductor que
escapó y confía en que sea localizado a la mayor brevedad
posible.
Sobre la responsabilidad del dueño de la unidad, consideran algunos,
que son las autoridades fiscales las que deben intervenir.