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Concejales le cierran las puertas a alcalde

Santa Ana. Concejo de Candelaria de la Frontera lo había suspendido. Un grupo de 250 personas le apoya.

Publicada 3 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Esperan. Los usuarios de la alcaldía de Candelaria de la Frontera son afectados por líos. Foto: EDH

Wenceslao Martínez hijo
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com

Los portones de la alcaldía del municipio de Candelaria de la Frontera, en Santa Ana, están cerrados.

Una disputa entre el concejo y el alcalde, Erick Rubén Pimentel Meléndez, retrasa los trámites que los usuarios tienen que realizar.

Pimentel regresó el pasado 30 de agosto a su puesto luego de cumplir tres meses de castigo, pero no pudo ingresar a las instalaciones municipales, porque los concejales aseguran que le separarán de sus funciones.

En su lugar, Carlos Humberto Ortiz Herrera ha sido designado para cumplir con la administración de la comuna.

“Nadie de la alcaldía está autorizado para hablar. Hacemos más callando que hablando”, se limitó a decir.

Marina Angélica Calderón, Carlos Humberto Ortiz, Wiliam Argueta Rivas, Doris del Carmen de Ortiz, Isabel Álvarez, Gloria Ríos de Ochoa y la síndico Irma Evelyn Linares Cortez, supuesta líder del grupo opositor, separaron al funcionario de su cargo.

Pimentel ganó las elecciones como miembro del disuelto Partido Popular Republicano.
La tensa situación generada por el cierre de las instalaciones hizo que Pimentel informara a la Comisión de Derechos Humanos y a la Policía Nacional Civil (PNC), quienes llegaron al lugar y sostuvieron una reunión con los opositores del edil.

Apoyo

La intervención dio resultado y los últimos se comprometieron a entregar las llaves de los portones de la alcaldía, pero se fueron a traerlas y no volvieron.

Mientras la reunión se efectuaba, un grupo de unos 250 lugareños se reunió frente a la alcaldía para gritar a favor de Pimentel.

“Dejen que el alcalde retorne a su puesto”, decían.

En un momento, la situación empezaba a tornarse violenta, por lo que varios agentes de la policía intervinieron para evitar disturbios.

A pesar de los incidentes, los servicios en las diferentes áreas de la comuna no han sido suspendidos.

Los usuarios deben afrontar algunos inconvenientes, como explicar detalladamente a los guardias de seguridad a qué han llegado.

Sólo así entran, después los portones quedan cerrados con candado.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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