 |
Un proyecto exhaustivo
La Norma Nacional de Pupusas de Exportación
se encuentra en proceso de creación y servirá para
que los fabricantes unifiquen los procedimientos de manufactura
y, ser certificados para competir en el mercado estadounidense,
con los siguientes criterios:
- Inocuidad del producto
- Manejo de la materia prima
- Tiempos de cocción
- Temperatura de cocción
- Proceso de congelamiento
- Medidas
- Pesos
- Rangos
- Microbiología
|
Guadalupe Trigueros
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
El proyecto se llama Norma Nacional
de Pupusas de Exportación y será creado para establecer
los parámetros de exportación de ese producto y los criterios
de origen del mismo.
La normativa es elaborada entre el Ministerio de Economía y el
Conacyt), junto a las empresas Pahna y Alimentos Cuscatlán.
Irma de Papini, gerente general de la exportadora Pahna, explicó
que la normativa establece que los fabricantes deben someter su cadena
a rigurosos procesos de cocción y certificar sus plantas para competir
en el mercado de EE.UU.
Margarita Reyes, su homóloga de Alimentos Cuscatlán, añadió
que la normativa certificará a los fabricantes como cumplidores
de una norma nacional, ya que todos los exportadores deberán
elaborar las pupusas con procedimientos uniformes, tales como rangos,
pesos, medidas y hasta criterios microbiológicos.
Polémica con Honduras
La norma es un paso previo para registrar el nombre pupusa,
sin limitar su uso a otros países, según Reyes.
No obstante, si Honduras y Guatemala (que ya la exportan) quieren ganar
credibilidad en EE.UU., pueden solicitar a El Salvador la certificación
de la Norma Nacional y utilizar el nombre pupusa, si cumple todos
los estándares salvadoreños. En este sentido, hay
que recordar que se produjo una gran controversia en Centroamérica
porque los hondureños trataron recientemente de adjudicarse la
invención de la pupusa.
 |
Se busca que la pupusa de
chicharrón sea admitida en Estados Unidos, que verifiquen
que no es dañina.
Eduardo Ayala
Viceministro de Economía
|
 |
El criterio de origen es
sólo para El Salvador, si alguien más lo usa, lo podemos
demandar. Eso pasaría.
Irma de Papini
Gerente de Pahna
|
El país debería tener la exclusividad
sobre el nombre pupusa, porque es un productor de la misma, sugirió
Rodolfo Papini, propietario de Pahna, al referirse a que la Norma no regula
exactamente el criterio de origen del producto.
Reyes explicó que Conacyt sería responsable de aplicar la
norma y certificar a los que la cumplan, y agregó que será
creada a la vez para lograr la exportación de pupusas de chicharrón
a EE.UU., usando carne de cerdo norteamericano.
Hoy, las empresas no pueden importar el cerdo y reexportarlo en forma
de pupusa de chicharrón, debido a que los estadounidenses desconfían
de los procedimientos locales, ya que ninguna institución garantiza
que la elaboración está libre de enfermedades o de contaminación.
Eduardo Ayala, viceministro de Economía, confirmó que la
normativa busca la admisibilidad de las pupusas de chicharrón,
en el mercado estadounidense, que sus autoridades verifiquen que los procesos
locales no son nocivos.
Con la Norma, se solicitará a EE.UU. que reconozca los métodos
uniformes de manufactura, además de someter a cada empresa a procesos
de certificación bajo reglas estadounidenses o internacionales.
Después de la Norma Nacional, viene la certificación Haccap,
comentó Reyes.
Estrategias
Papini explicó que Pahna ha escogido manufacturar sus productos
con los criterios exigidos mediante el sistema Hazard Analisis Critical
Control Point, que se abrevia como Haccap, y que lo
extiende el American Institute of Bakering (AIB, siglas en
inglés), uno de los organismos encargados de asegurar a los estadounidenses
sobre el contenido de los alimentos que ingieren.
Alimentos Cuscatlán hará lo mismo dentro de poco. Las empresas
certificadas empacarán sus productos con el sello Haccap,
con la especificación U.S. Pork (carne de cerdo estadounidense)
y usar con toda propiedad el término pupusa, ejemplificó
la señora de Papini.
Según Irma de Papini, cualquier país interesado en exportar
pupusas de chicharrón podría aplicar al AIB y hasta conseguir
la certificación Haccap, pero no podrá utilizar
el nombre pupusa en su empaque, porque se arriesga a una demanda de origen.
El criterio de origen es sólo para El Salvador, si alguien
más lo usa, lo podemos demandar, interpretó.
Otra razón por la cual EE.UU. no admite el ingreso de pupusas de
chicharrón elaboradas con cerdo centroamericano es debido a que
los porcinos de la región no reúnen sus requisitos de admisibilidad.
El TLC que se negoció con ese país establece que el chicharrón
debe ser elaborado con cerdos criados en granjas estadounidenses, de lo
contrario, esas pupusas no pasarán la aduana. Desde la vigencia
del TLC, entrarán a El Salvador 1,500 toneladas anuales de carne
de cerdo de EE.UU., sin aranceles. De allí saldrá la materia
prima.

|