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| Penal de Apanteos. Más de 2000 reos llamados
comunes rechazan compartir instalaciones con más de 750 miembros
de la Mara Salvatrucha (MS). Foto EDH |
Wilfredo Salamanca/ Òscar
Iraheta/Francisco Mejía
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Las autoridades del ministerio de Gobernación
han iniciado una etapa de evaluación del personal que trabaja en
la Dirección de Centros Penales, desde custodios hasta directores
de los diferentes centros penitenciarios.
Los resultados de las evaluaciones e indagación serán dados
a conocer públicamente en los próximos días por el
Presidente de la República Antonio Saca.
Estamos revisando toda la estructura del sistema penitenciario,
informó la viceministra de Gobernación Silvia de Aguilar,
asimismo admitió que existe una saturación en las penitenciarías
y por eso no descartan la posibilidad de utilizar guarniciones militares
para internar una parte de la población reclusa.
Aunque aclaró que los centros con el mayor problema de hacinamiento
son el penal La Esperanza y la penitenciaría de Santa Ana.
Tienen planificado enviar hacia los penales de Ciudad Barrios, San Miguel,
Ilobasco y Cojutepeque a las personas que sean detenidas en los operativos
del plan Súper Mano Dura.
Controles
El viceministro de Seguridad Ciudadana, Rodrigo Ávila, informó
que crearán una unidad de inteligencia la cual estará conformada
por el personal de Inspectoría Penitenciaria y agentes de la Policía
Nacional Civil (PNC).
Esta unidad sería formada para detectar posibles acciones criminales
que se planean desde el interior de las cárceles.
Vamos a detectar a las personas que dirigen crímenes o hechos
delictivos en las cárceles para internarlos en prisiones de máxima
seguridad, explicó.
Respecto al control de un presunto tráfico de drogas y armas que
se da en los reclusorios, el funcionario admitió que en las cárceles
existe ese tipo de ilícitos.
Para contrarrestar esta situación, mencionó que pretenden
una revisión del personal que labora en las cárceles y depurar
a los que resulten involucrados.
Las mafias operan en los centros penales. Yo creo que de todos es
conocido. De ahí la razón de ser de los penales de máxima
seguridad, reiteró.
Mariona fue el detonante
Las autoridades han enfocado sus investigaciones en el personal administrativo
y de custodios de los penales.
- La masacre de 32 reos en la penitenciaría de Mariona, a mediados
de agosto, dejó al descubierto el ingreso de armas y drogas en
los reclusorios.
- El Presidente Saca ordenó que el Plan Súper Mano Dura
incluya la depuración de los custodios y la desarticulación
de las mafias de reos.
Ocho testigos de una masacre
La Fiscalía General de la República tiene
a los primeros ocho testigos que declararán sobre la matanza del
pasado 16 de agosto en el Penal La Esperanza, dijeron fuentes oficiales.
En esa ocasión, al menos 31 reos fueron asesinados en un enfrentamiento
entre reclusos comunes y pandilleros.
Francisco Bonifacio, jefe de la subregional de Mejicanos, no quiso especificar
si se trata de reos o custodios del penal, por la seguridad de ellos.
Agregó que ya se tienen hipótesis e indicios de cómo
se inició la reyerta, así como de quiénes probablemente
pudieron haberla empezado.
En cuanto a la cantidad de droga que se vende y distribuye en el interior
de la penitenciería, el fiscal sostuvo que no tiene cantidades
específicas.
Únicamente mencionó que un aproximado de cinco personas
eran capturadas cada mes por introducir droga, desde el año pasado
hasta la fecha.
Como parte de esas investigaciones, la FGR citó ayer por la mañana
al director de Centros Penales, Rodolfo Garay.
Sin embargo, Garay no se hizo presente a la hora establecida, por el estado
de emergencia que se vivió en el penal de Apanteos, pero se comprometió
a llegar el próximo lunes.