Carlos Balaguer
El Diario de Hoy
pintorbalaguer@hotmail.com
Así, en nuestros
fundos internos, existe un lugar sagrado donde podemos entrar en contacto
directo con nuestro dios interior.
El mismo lugar sacro que suele ser olvidado o ignorado por cada uno de
nosotros, bajo la influencia de las pasiones del mundo exterior. Ese mundo
agitado y violento que nos aparta del santuario.
Volver a ese reino interior nos permite conquistar la vida, la paz interior
y saber realmente quiénes somos.
No lo que dice el mundo y los demás, ni lo que creímos un
día ser en medio de la confusión, sino el que se es realmente
ante el universo.
El verdadero silencio es cuando logras escuchar las voces de tu alma,
diciéndote el secreto de la vida y el nombre de las cosas amadas...
De lo contrario, apartados de ese lugar sagrado, nos perderemos en la
tierra de nadie, la tierra del abismo. La innombrable espesura donde se
perdieron nuestros sueños.
Entre el lugar sagrado y el sacerdote estaba un velo de seda. Esa tela
simbolizaba el velo de misterio que aparta al humano de su verdad interior.
Pero el lugar existe y es donde gozosos vamos al encuentro de nuestro
ángel interior.
Encuentra tu lugar sagrado. No importa si con ello te apartas de la perturbada
multitud y vuelves al fin a casa, a la estancia celeste, donde aguardan
tu dicha y tu verdad más escondidas...
Día a Día
Valiosa lección
Los pobres venezolanos, incluyendo a los zambos que son
la base del poder chavista, fueron a votar libremente por última
vez cuando le dieron los poderes a Chávez para cambiar a su antojo
la Constitución.
E igual les habría pasado a los salvadoreños de haber salido
triunfantes los comunistas en marzo pasado: tan pronto llega al poder
la extrema izquierda, comienza a conspirar contra el Orden Jurídico
y el esquema democrático.
Pero además lo ocurrido en Venezuela deja una valiosa lección:
que lo importante es la forma, la apariencia, para recibir las bendiciones
de individuos como Carter e inclusive de gobiernos extranjeros.

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