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| Intercambio. El TLC con Chile beneficia más
a ese país, que a El Salvador. Foto EDH |
Guadalupe Trigueros
El
Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Una
delegación de negociadores chilenos vino al país, para solicitar
al gobierno la reconsideración de un listado de productos agrícolas
que actualmente no forman parte del Tratado de Libre Comercio (TLC) que
entró en vigencia para ambas partes, en junio de 2002.
Antes de entrar a la junta, la tarde de ayer, René Salazar, encargado
de la Dirección de Administración de Tratados Comerciales
(Datco), confirmó que aparentemente el país sudamericano
tiene interés en abrir mercado a varios bienes que quedaron fuera
del TLC y, además, acelerar el proceso de desgravación de
aranceles para los que actualmente no tienen libre comercio total en la
plaza salvadoreña.
Salazar mencionó que se trata de limones, fresas, naranjas, café
en grano y helados de origen lácteo.
Entre éstos, algunos son excluídos del Tratado y otros tienen
aranceles que se desgravan entre 10 y 15 años para entrar libres
de gravámenes en el país.
Listado
Según el texto del TLC firmado con Chile, los bienes excluídos
son cigarros, cerveza, cemento, leche y nata, harina de trigo, arroz,
alcohol etílico, despojos de carnes, aguacates, naranjas, limones,
grasas, aceites, alambres y perfiles de hierro sin alear.
La delegación chilena la conformó Andrés Rebolledo,
director de Relaciones económicas Internacionales, Enrique Ceppi,
de la misma entidad, Ricardo Moyano, encargado del Departamento Jurídico,
y Patricio Barrueco, negociador de acceso a mercados, quienes se juntaron
ayer con Salazar y sus similares salvadoreños.
Salazar confirmó que El Salvador aprovecharía las peticiones
de los chilenos para solicitar la cuota de acceso que tienen los azucareros
salvadoreños en Chile.
Pese a que el azúcar quedó excluída del TLC, los
chilenos abrieron sólo para El Salvador, una cuota de entrada de
1,500 toneladas, libres de aranceles.
El período comenzó en enero y se vence el 30 de septiembre.
La meta de Salazar es lograr mantener el cupo mencionado, para otro período,
o incrementar la cantidad de la cuota. No obstante, las concesiones dependerán
de las consultas que se hagan con el sector privado local, tras escuchar
la propuesta de Chile, aclaró.
Si hay acuerdos para modificar el TLC, los mismos serían firmados
por los Ministros de Economía respectivos y enviarían las
enmiendas arancelarias a la Asamblea Legislativa, comentó Salazar.
La junta con Chile sirvió además para evaluar los resultados
comerciales obtenidos por ambas partes con el TLC y revisar la experiencia
chilena en la negociación del acuerdo de libre comercio con Estados
Unidos.
También discutieron sobre el listado de árbitros que se
conformará para el mecanismo de solución de diferencias
que se empleará en el Tratado entre Chile y El Salvador, en casos
de conflictos comerciales.
Sugieren estrategia de segmentos
Si los exportadores salvadoreños realmente quieren
aprovechar el TLC que desde junio de 2002 está en vigencia con
Chile, deben elaborar estrategias para atacar por segmentos.
Carmen Fuentealba, gerente de Relaciones Internacionales, de la Cámara
de Comercio de Chile, ejemplificó que en el caso de las confecciones,
las maquilas deben centrarse en vender productos de algodón y evitar
competir con la ropa asiática que llega al mercado chileno.
Segmentos
Los segmentos en los que los empresarios salvadoreños pueden atacar
son los del café gourmet, camarones, langostas, frutas tropicales,
artesanías, baterías para automóviles, cortinas,
cubrecamas, toallas, flores, plantas, semillas, frutas e iguanas.
La otra clave para saber vender en Chile, dijo, es evitar sobornos en
aduanas o en cualquier oficina para agilizar trámites.
A la vez, a los chilenos no les gusta hacer nada sin contrato. Fuentealba
expuso ayer todos estos aspectos en el seminario Oportunidades Comerciales,
organizado por el Ministerio de Economía y ProChile.

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