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Sobrantes. Los proyectos de perforación de 35 pozos fueron
suspendidos por la empresa contratada, según los resultados
del documento. La gráfica muestra tubería de PVC para
pozos de Anda. Foto: EDH
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La oferta de Drillmasters contempló
al mismo costo de rehabilitación el costo de perforación,
por lo que no se utilizó nada fuera del contrato, ahí
está en la oferta
Ex jefe de pozos
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Jaime García
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La Corte de Cuentas encontró una serie de anomalías en
la adjudicación y ejecución de la perforación de
85 pozos que le fue entregado a la empresa Drillmasters, por parte de
la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Anda).
A esa empresa se le entregó, en 1999, mediante una licitación
pública, un proyecto de construcción y rehabilitación
de 85 pozos por poco más de $7 millones.
El proyecto fue ejecutado en el período del 27 de septiembre de
1999 al 31 de diciembre de 2003.
Los peritos de la entidad contralora determinaron que hubo deficiencias
en el contenido de las bases de licitación pública y en
la metodología que se siguió para escoger esa firma.
El informe también reconfirma que, cuando se produjo el concurso
público, ni siquiera se establecieron los sitios donde se realizarían
los trabajos, lo que pudo haber perjudicado a otras firmas.
Tampoco se fijaron fechas para inspeccionar los trabajos y no se proporcionó
un listado de métodos aceptados para la recuperación de
pozos.
Según el reglamento de suministros de Anda, los carteles de las
licitaciones deben incluir las características y especificaciones
de los materiales, equipo o servicios licitados.
La ex jefa de proveeduría de Anda explicó a la Corte de
Cuentas que ante las ilegalidades observadas, un ingeniero de la institución
propuso declarar desierta la convocatoria.
Una de las principales fallas, según el órgano contralor,
fue el camino seguido para entregar el cuantioso contrato cerrándose
el paso a otras firmas conocedoras de las tareas de construcción
y rehabilitación de pozos.
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Infraestructura. Una de las máquinas taladradoras.
Foto: EDH
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De acuerdo con las condiciones que se dieron, funcionarios de Anda dijeron
a la Corte de Cuentas que ellos estaban seguros que el concurso se calificaría
como desierto, aunque no fue así.
Como defensa a sus actuaciones, el ex jefe de pozos de Anda dijo, el 22
de julio de 2004, que la licitación se enmarcó dentro del
Reglamento de suministros de esa institución.
Estimó que el costo de la licitación se hubiese incrementado
si se detenían a estudiar cual de las empresas tenían mayor
capacidad técnica para ejecutar las obras.
Los auditores de la Corte comentaron que, como el presidente actual de
Anda, Manuel Arrieta, presentó una denuncia sobre esas presuntas
anomalías ante el Poder Judicial, deben esperar para determinar
las responsabilidades de los funcionarios que debieron plantear las deficiencias
y no lo hicieron.
Otro de los hallazgos de la Corte es que hay falta de transparencia en
el proceso de licitación, ya que constató que las bases
de competencia no contenían un sistema de calificación y
evaluación para las empresas que participaran en el concurso público.
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Lo
licitado
85
perforaciones
fueron encargadas a la empresa ganadora del proyecto
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Lo
hecho
50
realizados
por la compañía contratista responsable del contrato.
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El
valor
7
millones
de dólares fue el monto
inicial del proyecto otorgado.
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A la vez, algunos miembros del Comité Evaluador de las empresas
ofertantes no estaban incluidos en la nómina autorizada por la
Junta de Gobierno.
Otra deficiencia atribuída a Drillmaster es que ésta no
tenía la tecnología de punta que ofertó para ganar
el proyecto.
Lo que argumentó fue que con el dinero del anticipo que le daría
Anda por la ejecución de la obra compraría nueva maquinaria.
La condición señalada genera falta de credibilidad
en el proceso de evaluación de las empresas ofertantes, dicen
los peritos.
Otra de las anomalías que confirma el informe de la Corte de Cuentas
es que, como parte de la negociación, se compraron 85 separadores
de arena para pozos de arrastre de sólidos por un monto de más
de un millón de dólares.
Esta decisión no fue incluída en el requerimiento del departamento
de pozos. Tampoco la inversión fue justificada.
Sin embargo, el ex jefe de pozos argumentó que fueron comprados
porque así lo ofertó la empresa que obtuvo el proyecto.
Con esto se solucionó el problema del desgaste de los componentes
electromecánicos de las plantas de bombeo, reiteró
el ex empleado estatal.
Finalmente la Corte determinó que Anda no exigió tecnología
de punta para perforar los pozos, uno de los requisitos del proyecto.
La empresa Drillmaster desmintió los cargos que se le hacen.
Su representante aseguró que, en su momento, presentaron sus pruebas.