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Alimento. Los antiguos propietarios le daban cerca de tres libras
diarias de pescado variado. Foto: EDH
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Lorena Baires
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
El Parque Zoológico Nacional recibió ayer a Otto,
un ejemplar macho de nutria que fue donado por una mujer que reside en
Berlín, Usulután.
El animal estaba en una casa muy grande. Él vivía
en una libertad absoluta, porque el patio de la señora es extenso,
explicó Raúl Miranda, coordinador del Área de Mamíferos.
Otto llegó a manos de la mujer, porque un pescador lo encontró
y, para poder venderlo, tuvo que ahuyentar a la madre.
En un principio, el pescador quiso vendérselo a ella, pero se arrepintió
porque es una persona conocida de años.
Dilema
La familia de la señora, que prefiere el anonimato, explicó
que Otto es juguetón e hiperactivo, por eso optaron por donarlo.
Consideramos que allí le darán mejores cuidados que
nosotros, dijo la mujer.
Esta decisión fue tomada después de analizar si sería
mejor dejar en libertad a Otto, pero pronto recapacitaron en que el animal
estaba acostumbrado al trato con los humanos.
A pesar de que el animal era mantenido como una mascota, la familia lo
alimentó muy bien, comía cerca de tres libras diarias de
pescado variado.
Se observa en buen estado de salud, pero aún debemos realizarle
exámenes durante el período de cuarentena, detalló
Miranda.
Jorge Porras, coordinador técnico de áreas, se mostró
contento por la llegada del animal y agregó que ver a una nutria
en El Salvador es algo novedoso.
Se ha registrado la especie en el país y también en
Guatemala, pero verla es algo muy bonito, porque no es común.
Otto juguetea tranquilo en un estanque de medio metro de alto y se alimenta
de peces vivos pequeños. Eso lo mantiene activo y despierto, pues
estaba acostumbrado a comerlos muertos.
Por el momento, permanecerá en cuarentena, mientras le preparan
un recinto y se analiza mejor su salud.