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Riesgo. El muro puede derrumbarse y causar pérdidas.
Foto: EDH/Cristóbal Arévalo
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Guadalupe Hernández
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Los vecinos del pasaje C de la Residencial Amatepec, al oriente de la
capital, están preocupados porque un muro aledaño a sus
casas podría colapsar en cualquier momento.
Aseguran que el problema inició hace unos dos años cuando
el talud comenzó a desbordarse, durante una época lluviosa.
Los patios quedaron casi en el aire y en algunas casas los cuartos
están rajados por mitad, dijo María del Carmen Asunción.
Algunos vecinos realizaron pequeñas reparaciones, a fin de rellenar
el hueco que se formó debajo de sus casas. Yo gasté
como 400 dólares en noviembre, dijo la mujer.
En la parte posterior de las viviendas se observa un muro de unos 50 metros
de longitud y unos 20 metros de profundidad, el cual tiene una capa de
cemento.
Pero a juicio de los vecinos, el cemento es sólo un maquillaje,
que le hicieron al enorme talud, ya que no tiene cimientos. Dicen que
cuando llueve pequeñas porciones de tierra se desprenden.
El latente peligro obligó a algunas familias a buscar otro lugar
donde residir, lo cual se comprueba al observar viviendas en abandono
y en alquiler.
Los afectados dicen que visitaron las oficinas del Fondo Social para la
Vivienda (FSV), para pedir ayuda, pero no obtuvieron mayores resultados.
No hay reclamos
Luis Baraona, gerente de operaciones del Fsv, informó que revisaron
los registros del área de seguros, pero no encontraron nada.
Explicó que dicha área es la encargada de gestionar las
pólizas de seguros, que son válidas sólo cuando una
vivienda tiene daños, lo cual se comprueba por medio de inspecciones.
Aclaró que la institución no es dueña de los proyectos
habitacionales, sino un ente que financia créditos para adquirir
viviendas.
Sin embargo, cuando un deudor del Fondo presenta un reclamo por daños
en vivienda, sí les ayudan, pues cuentan con una política
de reubicación temporal, para proceder al reclamo del seguro.
Indicó que las personas que no poseen créditos, y hay amenazas
latentes, tienen que acudir a instituciones relacionadas con la política
nacional de mitigación de riesgos.