elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Gerente de un banco está presa por presunta estafa

Morazán. Las autoridades sostienen que las acusadas retiraban dinero de varias cuentas. Fue detectado en una investigación de la entidad.

Publicada 1 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Delitos. En la agencia bancaria laboraba la detenida y otra mujer que aún es buscada. Foto EDH

Yanci Pérez
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com

La Unidad de Delitos Financieros de la Policía Nacional Civil, de San Salvador, capturó a Marisol Amaya de López, de 29 años, quien laboraba como subgerente de una sucursal bancaria de San Francisco Gotera, bajo cargos de estafa agravada y falsedad material en perjuicio de la entidad financiera.

La imputada es acusada de estafar al banco con 70 mil dólares. Ella reside en Osicala.

Fue aprehendida cerca de la agencia bancaria el lunes en horas de la tarde.

La orden administrativa correspondiente había sido girada por la Fiscalía subregional de Morazán.

Según la PNC, Marisol laboraba para la entidad afectada.

De acuerdo a las investigaciones, hay otra mujer involucrada de nombre Mirna Patricia Portillo, quien al parecer trabajaba como ejecutiva de cuentas y a quien la PNC le sigue la pista, pues se presume que salió del país.

El caso ha sido manejado con confidencialidad, pues la PNC continúa las investigaciones a fin de conocer si hay más responsables.

El proceso inició dentro del banco, por el departamento jurídico que encontró anomalías administrativas.

La imputada expresó que no tenía conocimiento del motivo de su detención y no quiso dar más declaraciones. Muy nerviosa asegura ser inocente.

De acuerdo a las investigaciones, las acusadas tenían dos años de operar ilícitamente. Ellas tenían acceso a la información de los clientes.

Las dos verificaban las cuentas activas e inactivas y aquellas en las cuales sólo se hacían transacciones una vez por mes, eran utilizadas para hacer retiros.

En los casos comprobados, los clientes no saben escribir y utilizan su huella digital como firma.

Al parecer, esto fue aprovechado por las implicadas, para cometer los delitos confiadas en que podrían engañar fácilmente a quienes fueran afectados.

La entidad bancaria responderá a los clientes por el dinero sustraído de estas cuentas, según explicaron.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW