Jaime García
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Los trabajos de restablecimiento del servicio de agua
en la ciudad de San Miguel, realizado por Seters, al adjudicarse una contratación
directa por parte de la Anda el 20 de abril de 2001, fue legal, según
dictamen del examen especial practicado por la Corte de Cuentas.
Aunque los peritos determinaron que no existió competencia directa
del contrato como lo establecido en la Ley de Adquisiciones y Contrataciones
de la Administración Pública, había necesidad de
agilizar las obras por los daños causados por los terremotos en
2001.
En el Decreto Legislativo número 254, de fecha 14 de enero de 2001,
se declaró estado de calamidad pública y zona de desastre
en todo el territorio, afectado por el terremoto del sábado 13
de enero de 2001.
La presidencia de Anda, en un acuerdo de fecha 14 de enero de 2001, estableció
declarar de urgencia y contratación directa los trabajos
de remoción, reparación y construcción que sean necesarios
ejecutar para superar los daños ocasionados por el terremoto en:
rotura de tuberías primarias de la red de distribución,
roturas de paredes en edificios, tanques de captación y estaciones
de bombeo.
La obra consistió en el suministro e instalación de equipos
de bombeo en las estaciones El Molino, La Paz, Belén y Chaparrastique,
en el período del 1 de febrero al 3 de abril de 2001, por un costo
de 491, 388.58 dólares.
Los ex empleados de la institución distribuidora de agua explicaron
que en el acuerdo de presidencia, fechado 15 de enero de 2001, se dejó
claro que era de emergencia y que, a pesar de que se invitaba a otras
empresas, se proponía a Seters por tener experiencia y recursos.
La Corte explicó que si se hubiera promovido un proceso de licitación
de cualquier naturaleza, no se hubiera contribuido a dar una respuesta
inmediata a los daños que el terremoto causó en la infraestructura
de Anda y que afectaba el restablecimiento de agua.
El hallazgo ha sido desvanecido con los comentarios y documentación
presentada, concluye la entidad contralora.
Lo malo
No todo fue avalado por la Corte de Cuentas sobre la obra en cuestión.
Los peritos cuestionaron que Anda haya financiado la garantía de
fiel cumplimiento del contrato.
Se concedió a Seters financiamiento con fondos del mismo
proyecto, por medio de descuentos parciales del 10 por ciento.
En pesquisa
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Pasó la prueba
La emergencia generada por los daños causados a la infraestructura
de Anda le valió a la institución para que pudiera invocar
el estado de calamidad pública y la emergencia y así
poder entregar un proyecto en forma directa a Seters. Esta acción
no fue catalogada como ilegal por los peritos de la Corte de Cuentas. |
La Fiscalía sostiene que la empresa Servicios Técnicos
y Representaciones (Seters) ganó seis licitaciones de proyectos
cedidos por Anda que supuestamente le valieron ingresos de 59 millones
de colones.
La Corte de Cuentas investiga cada una de las adjudicaciones y si las
mismas estuvieron viciadas para favorecer a la empresa, como supone la
Fiscalía.
La presunta amistad entre el propietario de la compañía
y el ex gerente general José Mario Orellana, habría sido
el pilar del aprovechamiento.
Según las pesquisas, Orellana presuntamente recibió dinero
de varias empresas, entre ellas la señalada para adjudicar los
proyectos de la paraestatal distribuidora de agua.
Durante las primeras indagaciones fiscales se informó que los contratos
entre ambas negociadoras sumaban alrededor de 113 millones de dólares,
pero la Corte de Cuentas afirmó que eran sólo seis contratos
que llegaban a 59 millones de colones.
Con ese dinero, supone el Ministerio Público, el ex gerente se
compró varias propiedades, que supuestamente habría puesto
a nombre de algunos de sus parientes cercanos.
De estos fondos, la Fiscalía alcanzó a congelar alrededor
de 6 millones de colones de las cuentas de Orellana, quien enfrenta cargos
penales por negociaciones y enriquecimiento ilícito en el Juzgado
9o. de Instrucción.